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Según la OMS, la inmunización a niños es beneficiosa, pero no urgente.

Mientras que en Bolivia hace poco se inició la vacunación a adolescentes entre 12 y 18 años, en EEUU ya se aplicaron dosis a millones de infantes.

La Sociedad Boliviana de Pediatría y el Comité de Enfermedades Infecciosas ya tienen elaborado un protocolo que aclara las dudas más comunes de los padres y especialistas sobre estas vacunas en menores de 12 años, que probablemente será el paso siguiente del país.

Según el documento, si bien este grupo es considerado de menor riesgo, se recomienda inmunizar a niños y adolescentes con problemas de cardiopatías, cáncer, hipertensión arterial, diabetes, enfermedades respiratorias crónicas, parálisis cerebral infantil y obesidad.

El equipo de profesionales de la Sociedad de Pediatría indicó que la única contraindicación es la presencia de choque anafiláctico (reacción alérgica grave a un químico) a la vacunación previa con Pfizer. Sin embargo, la vacuna no está contraindicada para menores con historial de alergias a medicamentos, alimentos y animales. Sí se recomienda que, tras la aplicación de la dosis, los menores permanezcan por media hora en observación en el vacunatorio.

EFECTOS COLATERALES

Sobre los efectos colaterales, el protocolo deja claro que, tras millones de dosis aplicadas en más de 100 países, son seguras para los niños, y que en general los efectos son leves, igual que ocurre con vacunas para otras enfermedades.

Las consecuencias van desde dolor en la zona de la aplicación, hasta fiebre, cefalea (dolor de cabeza) y mialgias (dolores musculares), síntomas que son manejados con remedios específicos.

También se ha hablado que la vacuna Pfizer aplicada en menores ocasiona miocarditis y pericarditis. Los pediatras del país, tras analizar diversos estudios, aseguraron que se trata de eventos raros que se han descrito sobre todo en los adolescentes varones tras la segunda dosis, y que esto se limita a pocos días.

“Vale la pena vacunarse a pesar del riesgo de miocarditis, ya que las miocarditis producidas por el coronavirus son entre 6 y 34 veces más frecuentes que las ocasionadas por la vacuna, y se desconoce su evolución a largo plazo”, dice el protocolo.

Con respecto a las afirmaciones de que produce esterilidad, los pediatras bolivianos explicaron que no hay evidencia alguna de que eso ocurra, igual que no existen pruebas de que la vacuna provoque otras enfermedades.

Tras recibir la dosis correspondiente, la única recomendación de los especialistas es mantener todas las medidas de bioseguridad, ya que todo inmunizante necesita de un periodo determinado, por lo general 15 días, hasta hacer el efecto esperado y generar anticuerpos.

DOSIS E INTERVALO

En los menores deben administrarse dos dosis con un intervalo de 21 días; sin embargo, la demora de algunos días no afecta a su efectividad.

“La dosis para mayores de 12 años es la misma que en los adultos (30 ucg). En niños de 5 a 11 años se han conseguido los mismos resultados con dosis de 10 ucg. En Bolivia tenemos la presentación de 30 ucg y no tenemos la presentación para niños; no se recomienda fraccionar”, aconsejó el protocolo.

Entre los beneficios, reduce el riesgo de llegar a Unidad de Terapia Intensiva (UTI), también de padecer el Síndrome Inflamatorio Multisistémico y el Long Covid.

Entre los beneficios indirectos, el proceso de inmunización ayuda a reducir las brechas educativas, el sedentarismo por el encierro, el Índice de Masa Corporal (IMC), la adicción a medios virtuales y el maltrato infantil, entre muchos otros, ocasionados por el encierro.

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