Escucha esta nota aquí

La Iglesia Católica y cívicos de la provincia Iténez, del departamento de Beni, solicitan una base militar en Bella Vista para resguardar a la población del Covid-19 y de la amenaza del narcotráfico. Esta zona es una de las pocas del país que mantiene un silencio epidemiológico, desde que llegó la pandemia.

Monseñor Roberto Bordi, administrador del Vicariato Apostólico de Beni, junto con representantes del Comité Cívico, además de otras organizaciones religiosas, enviaron una solicitud al almirante, Luis Fernando del Pozo Prado, comandante del Segundo Distrito Naval Mamoré, para que autorice la presencia permanente de oficiales marinos en Bella Vista.

El principal argumento de la misiva es proteger a la población del coronavirus y del flagelo del narcotráfico. Bella Vista, que se encuentra al noroeste de Beni, cuenta con cerca de 3.000 habitantes.

Por estar cerca de río Blanco y tener escasa población, esa región se ha convertido en un lugar estratégico para actividades ilícitas. Hace dos meses los habitantes secuestraron una avioneta de un ciudadano colombiano.

La molestia de los bellavisteños surgió a raíz de continuos ingresos y salidas del extranjero en la aeronave, situación que colmó la paciencia de los lugareños, por lo que tomaron acciones deteniendo la avioneta y llevándola hasta la plaza del pueblo. 

En esa misma jornada la muchedumbre también intentó quemar la casa donde vivía el ciudadano colombiano con su familia.