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El pasaporte sanitario obligatorio para todos los trabajadores del sector público y privado entra en vigor en Italia a partir de este 15 de octubre. El objetivo de la medida es estimular la campaña de vacunación en el país. Tres millones de italianos aún no están vacunados contra el covid-19 y se les puede negar el acceso al lugar de trabajo.

Desde este viernes, para trabajar en Italia, hay que presentar el pase sanitario, es decir el certificado de la vacunación anti-covid o una prueba negativa.

Los empresarios que evitan controlar a sus empleados también están sujetos a multas y no pueden proponer la actividad a distancia.

Primer país

Italia es el primer país europeo que adopta la medida de obligatoriedad para casi 23 millones de trabajadores en el sector público y privado, pero también una de las naciones más vacunadas: para la mitad de noviembre, el 85% de la población mayor de 12 años estará cubierta con dos dosis.

Contra la medida más estricta en el mundo tomada por el Gobierno de Mario Draghi y aceptada por la gran mayoría de los italianos, hay protestas y bloqueos sobre todo en el sector del trasporte y en los puertos de Génova y Trieste. Inconvenientes y tensiones, pero hasta ahora todo sigue funcionando.

Los que aún no quieren vacunarse, piden que el Gobierno o las empresas paguen las necesarias pruebas anticovid.

Pero el primer ministro Draghi no cede, pues considera la vacunación en masa no solo como la mejor defensa contra el virus, sino también como la primera fuerza impulsora de la economía italiana, que ya está viajando por encima de la media europea.

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