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Se acerca la hora del almuerzo. Matías (7) se asoma por la cocina. La expresentadora de TV Analía Roca está preparando la comida. Se acerca curioso y observa. Con la guía de su madre, comienza a picar las papas. Tiene un cuchillo más pequeño. “Matías es supercolaborador desde pequeño. Le gusta ayudar en la cocina”, confiesa Analía.

La convivencia ininterrumpida en el hogar obliga a muchas familias a redistribuir las labores domésticas. Se pasa más tiempo en casa y, por tanto, se ensucia más de lo normal. Es tarea de todos aportar en el orden.

La cuarentena plantea una oportunidad para enseñarles a los hijos las responsabilidades en el hogar. Asumir como propio un trabajo doméstico ayuda a forjar la disciplina y a comprender las normas. Para el niño, cumplir funciones dentro del marco familiar le permite ganar autonomía e independencia.

Ronald Mendizábal y Analía se han distribuido las responsabilidades. Cada quien se encarga de la limpieza, la cocina y el orden, según corresponda. Estos días están involucrando a sus hijos para que también colaboren. “Estoy aprovechando para que aprendan, principalmente, a ordenar su cuarto, su ropa. También a que laven sus platos”, puntualiza ella.

Lucas (11), el mayor de los dos hijos, es algo esquivo con las labores de la casa. “El encierro lo tiene cansado, fatigado”, explica su madre. Está aburrido y, al igual que muchos niños, les cuesta más ofrecerse para colaborar. Por el momento, el cuidado de los animales corresponde a los dos niños. “Les encanta jugar con los perros y saben que deben atenderlos con la comida y el agua”.

El portal digital Edad Infantil recomienda tres claves para enseñar a los hijos la responsabilidad en el hogar. En primer lugar, se debe explicar a los niños cómo hacer las actividades para que las puedan imitar y ejecutar.

La repetición es un factor importante  del aprendizaje en los menores. Como padres, la paciencia es fundamental para acompañar el proceso. El niño ha dado lo mejor de sí para cumplir la misión. Quizá no logró tender la cama con el cuidado de mamá o tampoco limpió el patio como papá. No es momento para reclamar, con un poco de ayuda, completará la tarea de manera exitosa.

Finalmente, se recomienda adaptar las responsabilidades a la edad de los menores. Las tareas del hogar se disponen de acuerdo a las habilidades de cada menor. Si se les encomienda una tarea para la cual no están preparados, es posible que no logren completarla y terminen frustrándose. Es importante que la tarea se adapte a cada edad.

Analía y Ronald han considerado este tiempo en casa como una oportunidad. “Hay que darles tareas “, dice Analía, “aprovechar estos días para que aprendan un poquito de responsabilidad”, sentencia. Además, agrega que esta oportunidad de aprendizaje es importante, puesto que “la tarea del hogar no es valorada por nadie” y deben prepararse para cuando sean mayores.

Distribución de actividades domésticas por edades

Los expertos del portal Edad Infantil proponen un listado de actividades adecuadas a la edad de los niños. Es una propuesta referencial que se debe adaptar a la autonomía y competencias de cada hijo.

2-3 años. Ya puede organizar sus juguetes y guardarlos en el cajón, comer solo, tirar cosas a la basura, regar las plantas y llevar su ropa a la habitación. Pueden colaborar a la hora del almuerzo para poner la mesa.

4-5 añosYa es capaz de poner la mesa y darle de comer a la mascota. También tender su cama, vestirse y asearse solito (aunque reciba ayuda para elegir su ropa), ayudar a recoger los platos u ordenar su habitación.

6-7 años. Ya puede tender su cama, organizar su escritorio, preparar su mochila, pasar la aspiradora y quitar el polvo de los muebles. Contribuir con acciones de beneficio al común de la familia, como apoyar en la preparación de comida con la ensalada, cortar papas o zanahorias. Incluso, se puede delegarle actividades como recoger y sacar la basura, cambiar el rollo de papel en el baño.

8-9 años. Podrá bañarse solo, barrer, cuidar la mascota, preparar el desayuno u otro plato sencillo con supervisión. A esta edad ya tienen más fuerza y, por tanto, podrán llevar a cabo actividades con cierto nivel de dificultad. Entre ellas, limpiar la mesa, poner el lavarropa, colgar la ropa limpia, limpiar el polvo o ayudar a llevar las compras.

10-11 años. Será capaz de limpiar su habitación, pasear a la mascota, tender la ropa y cuidar de un hermano menor. También pueden barrer y ayudar en la limpieza de los baños.

12 años en adelante. A esta edad puede sacar la basura, limpiar la cristalería y coser un botón. Tienen conocimiento pleno, saben qué pueden y qué no pueden hacer. Además, conocen perfectamente hasta dónde son capaces de llegar. Por eso, las responsabilidades serán un poco mayores: supervisar a sus hermanos menores, fregar el suelo, hacer la compra con ayuda de una lista o cocinar una comida completa en caso de que fuese necesario.

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