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“Los reportes de casos a nivel mundial no colocan a las embarazadas en un grupo de riesgo ante el Covid-19. Estas pacientes deben observar los mismos cuidados que la población en general, pero si está en sus posibilidades no salir de casa, esa es la mejor decisión”, indicó Wara Cortez, ginecóloga y obstetra.

La profesional recomendó a las pacientes a ser rigurosas en los cuidados de limpieza y desinfección y a tener en cuenta que, si no tienen una enfermedad de base, están en el mismo nivel de riesgo que el resto de las personas. Además indicó que, científicamente, no está comprobado que la enfermedad sea transmitida al feto, por lo que este temor no debe preocuparlas. 

“Existe un caso reportado de un bebé que dio positivo a la enfermedad, pero el contagio se comprobó días después de su nacimiento. Su madre que era portadora del virus pudo haberlo contagiado durante la lactancia y, por eso, las pacientes embarazadas que tienen la enfermedad deben extremar el cuidado para amamantar a sus bebés”, explicó la especialista.

Los controles
Cortez explicó que la paciente debe tomar en cuenta las indicaciones de su médico en la última cita y, según eso, evaluar si es necesario ir al control en consultorio o esperar a que pase la cuarentena. “Lo recomendable para las embarazadas que llevan un embarazo normal es asistir a un control en cada trimestre, aunque es mucho mejor si lo hacen cada mes”, aseguró la ginecóloga.

También, diferenció los casos de embarazadas con enfermedades como diabetes, cardiologías, presión alta o algún tipo de dolencia, con las que serán consideradas dentro del grupo de alto riesgo. 

“En ese caso deberán llamar a sus médicos y coordinar para asistir al control. Mucho más que cualquier otro lugar, los hospitales en este momento son espacios de alto riesgo de contagio y acudir a ellos puede exponer a cualquier persona. Si tratamos de evitar aglomeraciones, lo mejor es hacer la cita en consultorios alternativos”, sugirió la profesional.

Además, aclaró que cuando la diabetes y la presión alta, entre otras dolencias, son consecuencias del embarazo, tampoco entran en el grupo de riesgo. Su explicación es que estas condiciones son controladas por los doctores y suelen permanecer lo que dure la gestación.

Para ir a la calle
Cortez remarcó las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para salir de casa y que deben ser seguidas también por las embarazadas que tengan alguna urgencia. Citó el uso de barbijo, el lavado de manos constante, el uso de desinfectantes o alcohol en gel y evitar tocarse la cara, especialmente la boca, la nariz y los ojos.

Además, resaltó la importancia de tener contacto con el obstetra e informarlo de cualquier problema que pueda surgir. El profesional, luego de evaluar los riesgos, determinará la necesidad de citarla al consultorio o diagnosticar, solo por esta eventualidad y en casos no graves, a distancia.

Cortez está en constante comunicación con sus pacientes y asegura que las aplicaciones informáticas han muy beneficioso para ellas y para su profesión, al poder ayudarlas a distancia. “Estoy preparando una consulta para conectarme con mis pacientes, a través de Zoom, y evaluar con cada una su situación en este momento. Luego, veré si la siguiente consulta la hago de esta manera o debo recibirlas en consultorio”, observó.


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