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Faltan 13 días para la llegada de la primavera al país; sin embargo, el calor ya se hace sentir en Santa Cruz de la Sierra. Con la flexibilización de la cuarentena, paulatinamente, las piscinas públicas abrirán sus puertas y los condominios evaluarán el uso de sus áreas comunes para que sus residentes sofoquen el calor.

Buenas noticias para los bañistas. Los centros para el control y prevención de enfermedades de Estados Unidos, una de las instituciones que investiga a diario todo lo referente al coronavirus, informó en su sitio web, textualmente, que "no hay evidencias que demuestren que el Covid-19 pueda propagarse entre los seres humanos a través de sitios recreativos acuáticos". No obstante, sugiere seguir las prácticas seguras de natación junto con el distanciamiento social y las medidas preventivas cotidianas para protegerse de un posible contagio. 

Por si todavía les genera desconfianza, un artículo publicado en la revista especializada Muy Interesante detalla que "todos los coronavirus tienen tendencia a inactivarse en contacto con el agua, por lo que este es un medio en el que, a priori, las posibilidades de supervivencia del virus son bajas. Además, en las piscinas se aplican tratamientos desinfectantes con cloro destinados precisamente a evitar contagios de persona a persona no solo de virus, sino también de bacterias y de todo tipo de patógenos”, explicado por Joan Grimalt, investigador del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) de España.

“En piscinas y spa, en donde el uso de agentes desinfectantes está ampliamente implantado con el fin de evitar la contaminación microbiana de las aguas por la afluencia de usuarios, la concentración residual del agente de desinfección presente en el agua debería ser suficiente para la inactivación del virus”, indica una de las conclusiones de un estudio de Grimalt sobre el coronavirus y las piscinas y la playa.

El profesional indica que las recomendaciones técnico-sanitarias están garantizadas en las piscinas municipales, de hoteles o en centros deportivos, pero no ocurre lo mismo con las de condominios o las particulares, pues al ser más pequeñas no siempre existen los sistemas de mantenimiento y no están tan controlados. Por ello sugieren que "los encargados de la gestión de estas instalaciones tienen que asegurarse de que el nivel de cloro es el adecuado en todo momento”.

El peligro está fuera del agua

El especialista recuerda que la principal vía de transmisión del Covid-19 es aérea, ya que el virus viaja en las pequeñas gotículas de saliva que se expulsan al hablar, estornudar o toser. Por eso, recomienda no descuidarse y seguir las recomendaciones de seguridad vigentes para todos los espacios al aire libre. 

“Hay que mantener las distancias de seguridad entre los grupos que están sentados en el césped, en mesas o en las tumbonas, y usar barbijo en los vestuarios o si te acercas a saludar a un conocido”, recuerda Grimalt.  “El cloro es muy importante, no solo para prevenir la transmisión de Covid-19, sino también la de bacterias como Escherichia coli y otros virus como el de la hepatitis A”, destaca.

El experto recomienda a los administradores de piscinas desinfectar dos o tres veces al día las superficies con las que entra en contacto la gente: barandas de las escaleras, botones de la ducha, etc., explica Grimalt. “Aunque no sea obligatorio, otra cosa que nosotros aconsejamos es, en la ducha previa al baño, usar un poco de jabón para asegurarnos de que la desinfección es total”, agrega.

Detalles importantes

La CDC publicó recomendaciones más detalladas:

Higiene respiratoria y de manos

Personal, clientes y nadadores deben lavarse las manos con frecuencia y cubrirse la nariz y la boca al toser y estornudar.

Barbijos

Los barbijos son fundamentales cuando es difícil mantener el distanciamiento físico. 

No se deben utilizar dentro del agua, pues dificultan la respiración cuando están mojados.

Quedarse en casa

El personal y los nadadores no deben asistir si tienen síntomas del Covid-19 o si estuvieron expuestos a alguien con la enfermedad dentro de los últimos 14 días.

Suministros adecuados

Garantizar la disponibilidad de suministros adecuados para propiciar las prácticas de higiene saludables. Los suministros incluyen jabón, desinfectante de manos que contenga al menos 60 por ciento de alcohol (para el personal y los niños más grandes que pueden utilizar desinfectante de manos de manera segura), toallas de papel, pañuelos desechables y cestos de basura que no requieran contacto con las manos.

Carteles y mensajes

Colocar carteles en lugares bien visibles sobre: 

  • Cómo detener la propagación del Covid-19
  • Lavarse las manos correctamente
  • Fomentar las medidas de protección cotidiana
  • Usar correctamente el barbijo
  • También pueden incluir mensajes acerca de comportamientos que ayuden a prevenir la propagación del Covid-19 en contratos con clientes, correos electrónicos, sitios web del establecimiento, cuentas de redes sociales del lugar y en los boletos de entrada.

    Limpieza y desinfección

    Realizar la limpieza y desinfección de las superficies que se tocan con frecuencia al menos una vez por día y de los objetos compartidos cada vez que los utilizan. Por ejemplo:

  • Pasamanos o barandas, toboganes y estructuras para trepar o jugar
  • Tumbonas, mesas, flotadores y tablas
  • Manijas de puertas y superficies en baños, áreas para el lavado de manos, estaciones para cambiar pañales y duchas.      
  • Lavar las toallas y la ropa con la máxima temperatura de agua permitida y secar los artículos completamente. Proteger los muebles, el equipamiento, las toallas y la ropa que se comparten y ya están limpios y desinfectados para evitar que se contaminen antes de ser utilizados.
  • Ventilación

    Asegurarse de que los sistemas de ventilación en interiores funcionen correctamente.

    Aumentar el ingreso y la circulación de aire exterior todo lo posible, manteniendo las puertas y ventanas abiertas y utilizando ventiladores u otros métodos de ventilación. 

    Modificación de las disposiciones

    Cambiar las disposiciones de la terraza o cubierta en las áreas para sentarse y para estar de pie de modo tal que las personas puedan mantener una distancia de al menos 6 pies del resto de las personas con las que no comparten el hogar.

    Guías y barreras físicas

    Garantizar que el personal, los clientes y los nadadores mantengan una distancia de al menos 6 pies de quienes no viven en su misma casa, tanto dentro como fuera del agua, al colocar: 

  • Pistas o guías físicas como líneas que dividan carriles en el agua o sillas y mesas en el borde
  • Marcas visuales cono cinta adhesiva en los bordes de las piscinas, pisos o aceras
  • Carteles
  • Espacios de uso común

    Escalonar el uso de los espacios comunales (por ejemplo, en el agua o en áreas de descanso).

    Objetos de uso compartido

    No permitir el uso compartido de artículos que son difíciles de limpiar o desinfectar o que están en contacto con la cara (por ejemplo, lentes, pinzas para la nariz y esnórquel).

    Asegurarse de que todos los clientes y nadadores puedan contar con el equipo adecuado, como flotadores, para evitar el uso compartido tanto como sea posible, o limitar el uso de equipamiento por un grupo de usuarios a la vez y limpiar y desinfectar entre uso y uso.