Los despidos se aplican a casi la mitad del personal de Corea del Sur, de unos 9.000 miembros de las USFK

1 de abril de 2020, 0:22 AM
1 de abril de 2020, 0:22 AM

Unos 4.000 surcoreanos que trabajan para el Ejército de Estados Unidos en el país fueron licenciados sin paga hoy miércoles, mientras Seúl y Washington traban una agria discusión sobre la financiación de las fuerzas estadounidenses.

Estados Unidos mantiene 28.500 soldados en Corea de Sur para defender ese país de Corea del Norte, pero la relación de los aliados se ha visto afectada por las demandas estadounidenses de que Seúl pague miles de millones de dólares para cubrir los costos.

El Gobierno del presidente Donald Trump inicialmente insistió en el pago de 5.000 millones de dólares al año, un aumento de más de cinco veces en relación con los valores actuales.

Las autoridades estadounidenses dicen que desde entonces las partes han logrado un "compromiso" con respecto a las cifras, pero siete rondas de negociaciones -la más reciente de ellas a mediados de marzo- no han logrado llegar a un acuerdo.

El anterior Acuerdo de Medidas Especiales, como se conoce el pacto de financiación, expiró a fines de diciembre, y las Fuerzas de EEUU-Korea (USFK) anunciaron el mes pasado que se verían obligadas a comenzar a despedir a los empleados surcoreanos a partir del 1 de abril, cuando se agotarían los fondos para pagar sus salarios.

"Este es un día desafortunado para nosotros... es impensable, es desgarrador", señaló el comandante de las USFK, Robert Abrams, en un comunicado. "Estos son nuestros empleados, nuestros compañeros de trabajo, nuestros compañeros de equipo y los consideramos familiares", agregó.

Los despidos hasta ahora se aplican a casi la mitad del personal de Corea del Sur, de casi 9.000 miembros de las USFK. "Estados Unidos ha puesto en peligro a los ciudadanos de su aliado de seguridad y sus medios de vida", dijo a AFP Son Gio, secretario general del Sindicato de Empleados de Corea del Sur ante las USFK.

"El presidente Trump también está poniendo en peligro la vida de los soldados estadounidenses estacionados en Corea del Sur, ya que estos despidos empeorarán las cosas para aquellos que ya han sido afectados por el brote de coronavirus en las bases", añadió.

Antes de estos anuncios, el negociador surcoreano Jeong Eun-bo dijo que Seúl y Washington habían "reducido sustancialmente" sus diferencias y estaban "en la etapa final de coordinación para llegar a un acuerdo".