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Desde marzo hasta el 10 de septiembre del año pasado, 1.560 personas fueron enterradas en 24 cementerios municipales, mientras que en el mismo periodo, en 2020, se alcanzaron 3.650 decesos, con un notorio incremento entre las dos gestiones.

En el camposanto privado Las Misiones se registraron 514 entierros y cremaciones, de marzo hasta el 31 de agosto de 2019; y en 2020, en el mismo intervalo, se contaron 990. 

En total, entre 2019 y 2020 hubo un incremento de 2.566 fallecimientos, es decir que las muertes crecieron en 2,5.

Estas son las cifras del Reporte de inhumaciones y cremaciones del municipio de Santa Cruz de la Sierra, publicado por la Alcaldía.

El documento refleja que los peores meses para los cruceños fueron junio, cuando los óbitos se incrementaron en 352% con relación al año pasado, y julio, con 167% más que en 2020.

Los otros meses fueron menos dramáticos, aunque en todos, hasta septiembre, hubo porcentajes de decesos por encima de los de la gestión anterior.

Con relación a 2020, en marzo hubo una diferencia porcentual incrementada de 42,97%; en abril se dio el número más bajo de la escalada, 5,64%; en mayo, 67,92%; en agosto, 67,08%; y hasta el 10 de septiembre, 19,72%.

En cuanto a los óbitos específicamente causados por Covid-19, otro informe municipal muestra un detalle histórico de 379 casos sospechosos y 612 confirmados durante el periodo que va de la pandemia, según indican los certificados de defunción.

El director municipal de Cementerios, Ronald Romero, explicó que al principio de la emergencia sanitaria la gente no declaraba que sus familiares fallecían por Covid-19, y que varios de los certificados de óbitos tenían datos de problemas respiratorios, etc., que se acercaban a la sospecha de coronavirus.

En junio se sintió mucho el aumento de las muertes, al día teníamos como 50 entierros, claro que entre Covid-19 y otras causas. Por miedo, la gente evitaba poner al virus como razón del deceso; deduzco que eso fue hasta junio porque ya en esa época hasta la gente que se oponía a que se entierre a los pacientes Covid-19 se dio cuenta de que nadie estaba libre de caer”, indicó.

El informe de la Alcaldía asume que, de los 3.618 fallecidos por Covid-19 y reportados por el Sedes hasta el 10 de septiembre en todo el departamento, 1.824 corresponden a la capital cruceña, mientras que la diferencia, 1.794, son de las provincias. Sin embargo, hay dos notas aclaratorias, la primera es que una gran cantidad de entierros y de cremaciones corresponden a personas de otros municipios, y la segunda es que varios cientos eran sospechosos no confirmados de Covid-19, es decir que no fueron registrados oficialmente.

Departamental y nacional

El reporte de la Alcaldía establece una comparación en la tasa de letalidad. Dice que, según el Sedes, la letalidad en la capital cruceña es de 6,7%, sobre la base de los 1.824 decesos por Covid-19. También explica que, que según los datos locales del Sedes, más la serovigilancia (417.790 casos), apenas llega al 0,44; y que de acuerdo a los datos del Sedes, más el rastrillaje (79.789 casos), la letalidad llega a 2,29%.

Ya a escala departamental, el reporte del Sedes muestra junio (9,2%) y agosto (15,5%) como los meses con mayor letalidad. En julio, el informe departamental anotó 6,3%, mientras que la letalidad nacional está por el 5,8%.

La información del Servicio de Registro Civil (Sereci), publicada en la página del Tribunal Supremo Electoral, muestra que la mayor cantidad de defunciones por variadas causas, en el departamento cruceño, este año se registraron en julio, con más de 3.500; en segundo lugar en junio, con casi 3.000; y, por último en agosto, con cerca de 2.000.

Sin embargo, el Sereci aclaró que no es porque esa cantidad de personas hubiera muerto en esos meses, sino porque debido a la cuarentena rígida recién se regularizó el documento de defunción emitido por el Sereci.

El reporte de cementerios, independientemente de las formalidades legales para certificar los decesos, al menos en el municipio cruceño, muestra que junio, sobre todo, fue un mes letal, por el Covid-19 y otras dolencias.

Por qué junio

Sobre la alta letalidad (municipal) de junio, expertos creen que los decesos debieron ser efecto de la primera explosión de casos de mayo, 6.045 nuevos positivos, muchos menos que en junio (12.170) y julio (15.538).

Algunos médicos que vivieron la etapa más ‘desesperante’ de la emergencia, cuando la explosión de los casos se encontró con un sistema de salud frágil, tienen sus propias teorías. Uno de ellos, de La Pampa, que prefiere no dar su nombre, dice que al comienzo, el 80% de los pacientes fallecían.

Hubo problemas de falta de espacio en los hospitales, escasez de medicamentos, lo que perjudicaba la evolución, además, había una carga viral muy alta, fueron factores que desencadenaron el porcentaje de pacientes obitados. Con el tiempo fuimos conociendo mejor al enemigo”, argumentó.

Osman Arteaga, del domo UTI Covid-19 del hospital Japonés, dice que el sistema de salud en esa época estaba en ruinas y que la información precisa era escasa. Sin embargo, no se confía, ya se prepara para la segunda ola, en octubre y noviembre.