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Luego de tres meses de reactivación y soportando el embate de una enfermedad que nuevamente está azotando a la región, los músicos de bandas se encuentran en un momento crítico.

El tiro de gracia. Así define Rubén Darío Velarde, presidente de la Sociedad Musical de Beneficencia Santa Cecilia, la decisión de suspender las actividades carnavaleras por el Covid-19.

El Carnaval, junto con Año Nuevo, es la fecha en la que los artistas tienen más trabajo y hoy los encuentra sin esperanzas de poder levantar su economía, empobrecida a causa de la crisis de 2020.

“Es insostenible. Nuestro sector ya viene siendo satanizado desde que comenzó la pandemia, porque la gente cree que propiciamos el contagio entre las personas que se reúnen a festejar, pero no es así. Hemos visto que los mercados, los bancos y las campañas políticas son mayores focos de contagio. Esta es nuestra fuente de trabajo, pero vamos a seguir luchando”, expresa Velarde, que admite que varios músicos han tenido que buscarse oficios alternativos durante este tiempo para poder subsistir.

Hubo los que se animaron a salir a la calle en plena cuarentena, apelando a la solidaridad de la gente a cambio de un par de taquiraris y carnavales.

A algunos les sirvió para llevar algo a sus familias, otros optaron por quedarse en casa. Uno de ellos fue William Quiroga, director de la banda Milenium, que se contagió de Covid-19 en noviembre y por las secuelas apenas puede tocar el trombón. Por su parte, Nicandro Cruz, de la banda Piratas, lamenta que la pandemia les hubiera quitado el derecho a seguir tocando en fiestas durante tantos meses, pero no se arrepiente de haber cuidado la salud.

Otros no tuvieron la misma suerte. Carlos Suárez López, director de la banda de Perucho e hijo del gran Perucho Suárez, falleció a causa del coronavirus la semana pasada. El maestro trompetista fue un gran animador de la fiesta grande por muchos años junto con sus hijos.

El panorama es más sombrío para los músicos, no solo porque este año no habrá Carnaval, sino también por las restricciones impuestas por la Alcaldía.

Los músicos de banda estamos casi un año sin poder trabajar, la gente no nos puede ayudar todo el tiempo. Entendemos que las restricciones son necesarias, pero los que vivimos del día no podemos seguir aguantando”, indicó Isidro Mamani, presidente de la Asociación de Bandas de Música 22 de Noviembre, que reclamó a la Alcaldía por las canastas solidarias que les prometieron y que nunca les entregaron.


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