“Remember when you were young, you shone like the sun”, dice parte de la letra de ‘Shine On You Crazy Diamond’, canción de Pink Floyd y un homenaje a Syd Barrett, músico británico y fundador de esta legendaria banda británica.
Barrett, que fue alejado de Pink Floyd en 1968 debido a problemas de salud, falleció un 7 de julio de 2006, hace exactamente 20 años, acrecentando más su mito.
Roger Keith Barrett nació en Cambridge, Inglaterra, en 1946 y desde muy joven mostró un talento poco común para la pintura y la música. Además de fundar Pink Floyd, también fue quien propuso el nombre del grupo, combinando los apellidos de dos músicos de blues estadounidenses, Pink Anderson y Floyd Council.
Durante los primeros años, Barrett fue mucho más que el cantante o el guitarrista de la banda británica. Era el principal compositor y responsable de las letras que convirtió a Pink Floyd en una propuesta completamente distinta del resto de la escena británica.
Un ejemplo de esto es el disco, ‘The Piper At The Gates of Dawn’ (1967) con canciones legendarias como ‘Astronomy Domine’, ‘Lucifer Sam’, ‘Interstellar Overdrive’ o ‘Bike’, que llevan su sello inconfundible.
Tras este primer éxito, comenzaron los problemas para Barrett, primero por el abuso de sustancias controladas como el LSD y luego vendría el deterioro de su salud.
De acuerdo a los testimonios de quienes convivieron con él coinciden en describir cambios de comportamiento cada vez más preocupantes. Por ejemplo, en los conciertos permanecía inmóvil sobre el escenario, desafinaba deliberadamente, olvidaba canciones o repetía una misma nota durante minutos.
Según los especialistas y amigos de Barrett, consideraron que las drogas pudieron actuar como desencadenante o agravante de un problema previo, pero difícilmente explican por sí solas una evolución tan profunda para el deterioro de su salud.
Lo cierto es que nunca existió un diagnóstico público y definitivo, además Barrett tampoco mostró interés en explicar su situación. Esa ausencia de certezas ha alimentado durante décadas una leyenda que a menudo simplifica demasiado una realidad mucho más compleja.
En 1968, cuando la situación dentro de Pink Floyd era ya insostenible. David Gilmour, amigo de la infancia de Barrett, fue incorporado inicialmente con la idea de reforzar al grupo sobre el escenario mientras Syd seguía componiendo.
El plan apenas duró unas semanas porque un día, cuando los músicos iban camino de un concierto, alguien preguntó si debían recoger a Barrett. La respuesta fue tan sencilla como definitiva: "No, mejor no". A partir de ese momento dejó de formar parte de Pink Floyd.
En 1970, Barrett publicó dos discos en solitario: ‘The Madcap Laughs’ y ‘Barrett’, ambos que contaron con la ayuda de sus excompañeros Gilmour y Richard Wright. Tras estos dos trabajos discográficos abandonó la actividad musical.
Sin Syd, Pink Floyd continuó su maratónico ascenso a la fama con su fundador siendo la inspiración para algunos de sus trabajos artísticos. Por ejemplo, Roger Waters escribió ‘Shine on you crazy diamond’ pensando directamente en él, una composición atravesada por la admiración, la tristeza y la culpa. También ‘Wish you were here’ que puede entenderse, al menos en parte, como una reflexión sobre la ausencia de quien había imaginado el grupo en sus primeros pasos.
Cuando Barrett murió de un cáncer de páncreas, en 2006, la noticia provocó una enorme conmoción entre músicos de varias generaciones. Críticos musicales consideraron que no solo desaparecía el fundador de Pink Floyd, sino que se marchaba un artista que ha influenciado en nuevas generaciones.