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Ante las protestas y reacciones que generó en los expresidentes convocados por la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) a rendir cuentas de gestiones pasadas, la empresa que realizó la auditoría Auditores Gonzales & Asociados SRL salió a aclarar que no se los acusa de nada, pero sí se les pide que respalden gastos y costos excesivos que se pagaron por algunos servicios.

Marco Ortega, que estuvo al mando de la FBF entre agosto de 2015 a enero de 2016; Rolando López, de enero de 2016 a enero de 2017; Marco Peredo, de enero a agosto de 2017; y Carlos Ribera, de agosto de 2017 a marzo de 2018, son los extitulares que fueron llamados por la Federación para que rindan cuentas.

Por ello, Auditores Gonzales & Asociados SRL explicó que Ortega y López deben respaldos de dineros que salieron y también de montos excesivos que están observados y que fueron desembolsados. La situación de Peredo y Ribera es diferente porque a ambos se les pide explicación de el por qué como presidentes de la FBF no hicieron un seguimiento a cuentas por cobrar y exigieron en su momento los respaldos. “Es increíble que nadie movió un dedo para cobrar o para exigir informes sobre las dudas que había en sus gestiones”, sostuvo Fabián Gonzales, integrante de la empresa auditora.

“Me piden respaldos de algo que no manejé. Esto está fuera de lugar porque la auditoría primero se tiene que aprobar en un congreso, de acuerdo a normativa”, manifestó López. Ribera agregó que “es una falta de respeto porque no son ladrones para que públicamente estén diciendo que se han robado plata”. Por su parte, Peredo afirmó que: “Estamos evaluando el informe. Vamos a contratar dos auditoras de prestigio para realizar una investigación a la actual administración de la Federación. Ojalá que no estén gastando mal los recursos”.

La respuesta de Gonzales no se hizo esperar: “Pueden venir con sus auditores. Lo único que se quiere es que las cuentas cuadren”, recalcó.

Cuatro puntos por aclarar

El informe de auditoría terminada es de las gestiones 2015 y 2016. Falta la de 2017, en la que se observa los mismos problemas de los anteriores años en el que no se pidió rendición de cuentas a los expresidentes.

Hay tres puntos clave que están en este informe. En el primero se toma en cuenta los montos por cuentas por cobrar: en 2015, que eran activos por Bs 20.000.000; 2016, de Bs 28.000.000; y de 2017, de Bs de 18.000.000. De todos estos montos no hay un respaldo de si se cobraron o por qué crecieron.

El segundo se refiere a los gastos sin respaldo. Por ejemplo, en la gestión de Ortega ingresaron a la Federación $us 300.000, de los cuales se desembolsaron $us 299.000, dinero que no se sabe en que se gastó. En la gestión de López hay un pago, por ejemplo, de Bs 128.000 a un entrenador de la selección boliviana, que tampoco tiene el respaldo correspondiente.

El tercer punto hace alusión a los gastos excesivos en el que Ortega hizo un desembolso por un equipo de $us 24.000, cuando este solo costaba $us 4.000.