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Con César Menacho en gran momento, con Gabriel Ríos y Paúl Arano listos para secundarlo, Blooming vuelve al ruedo y lo hará en Cochabamba visitando a Wilstermann. Los celestes, que vienen de golpear a Oriente (2-1) en el último clásico, anticipan el mismo equipo, con la mira puesta en alcanzar a su rival en la cima (20:30) en un partido que en la previa es atractivo.

Menacho tendrá de cerca también a Joselito Vaca, el experimentado volante que se afianzó de titular luego de que Rafinha quedara afuera por un esguince en la rodilla derecha, y que tiene el respaldo desde unos metros más atrás del uruguayo Cristhian Latorre, cuyo nivel ha venido en alza desde que arrancó el Clausura.

Así llega Blooming, entusiasmado y con buen ánimo. Wilstermann (12 puntos) lo espera sabiendo que no puede fallar, no solo porque una derrota permitirá que su rival lo alcance (suma 9), sino porque no está dispuesto a fallar más, luego de caer en el Tahuichi ante Destroyers (1-0). La única duda del técnico Cristhian Díaz se centra en si arranca Ramiro Ballivián (ayer estuvo mal del estómago) o coloca en su lugar a Esteban Orfano.

Los demás serán los mismos que perdieron en Santa Cruz, con Bruno Miranda comandando la ofensiva, apoyado por Serginho y Cristhian ‘Pochi’ Chávez.

El técnico ha insistido en las últimas prácticas en afinar la puntería, un aspecto que le costó caro en su último partido. Wilster no había perdido hasta el sábado pero cedió su invicto en Santa Cruz incluso tras fallar un tiro penal. En Blooming, entre tanto, la euforia del clásico ya quedó atrás.

“Hay que dar la vuelta a la página, lo disfrutamos, pero hay que pensar en Wilstermann, un equipo difícil y que tiene buenos jugadores como Serginho y ‘Pochi’ Chávez”, dijo Robert Cueto, el lateral derecho de Blooming que habló en conferencia de prensa.

Él es también uno de los fijos en la estructura celeste.

El plantel viajó a Cochabamba con la noticia de que el brasileño Rafael Barros pasó por el quirófano el lunes, por una rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda que lo mantendrá afuera de las cancha de entre seis a siete meses. El médico del club, Wilson Catorceno, dijo que la intervención quirúrgica fue buena y que el jugador ahora se centra en su recuperación. “Él está bien”, dijo tras dar de alta al brasileño.

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