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Después de varios días de sufrimiento, la familia de Elvis Verástegui volvió a sonreír. El boxeador dejó el área de terapia intensiva de la Caja Petrolera este lunes para pasar a sala. Atrás quedaron los nueve días en coma inducido, donde disputó el combate de su vida en el que terminó venciendo al Covid-19, que lo tuvo al borde de la muerte.

Después de tantas lágrimas y plegarias a Dios, las buenas noticias llegaron juntas a la familia del pugilista, cuya esposa, Amelia Vargas, e hijo, de 23 años, están casi recuperados del coronavirus, y solo esperan que la segunda prueba salga negativa. “Esto es un milagro. Después de todo lo que pasamos mi esposo ya está bien, y nosotros estamos esperando que el segundo test nos confirme que estamos sanos”, sostuvo Amelia, cuya hija pequeña de dos años tuvo que ser llevada con sus abuelos, ante el peligro de contagio.

Elvis fue entubado porque no podía respirar y sus pulmones estaban dañados. “Ya le mostramos las notas de prensa para que él vea cuanto tiempo estuvo en coma. Ya tendrá la posibilidad de abrazar a su hija pequeña y a nosotros”, afirmó su esposa, agradecida con toda la gente que se preocupó por ellos en los momentos duros que pasaron y que la hicieron temer por un desenlace fatal.

La pesadilla comenzó hace tres semanas cuando un simple resfrío deterioró la salud del boxeador. “A mi esposo le vino una gripe común. Se lo medicó y tomaba los antigripales, y no mejoraba. Se hizo atender y dijeron que era faringitis, pero tampoco hubo mejoría con los medicamentos”, explicó.

Luego a los tres familiares les hicieron el 16 de mayo las pruebas, y los resultados recién salieron el día de la madre, confirmando que Elvis, su esposa y su hijo se habían contagiado. “Ya nosotros seguíamos una tratamiento contra el Covid-19, pero el más afectado fue Elvis. Mi hijo tuvo ardor en los ojos y dolor de cabeza, y en mi caso fui una paciente asintomática”, relató la señora Amelia.

A Verástegui le colocaron plasma, que al final lo hizo reaccionar, tras varios días en los que se mantuvo estable, pero sin mejoría. La salud del campeón nacional de boxeo (cat. pesado), título que obtuvo en septiembre pasado, preocupó a los pugilistas y dirigentes de esta disciplina. El pugilista, de 46 años, también acumula otras coronas nacionales y locales.

Hasta antes de que se decretara la cuarentena por el gobierno nacional (el 22 de marzo), Elvis estaba dedicado al 100% al deporte de los puños. La mayor parte de su tiempo lo consumía en dos gimnasios, el suyo y en otro en el que trabajaba para ganarse la vida. Cuando no estaba de instructor, entrenaba, ya que aún era un boxeador profesional activo.

Al detalle

Diferentes síntomas: Los tres familiares han tenido distintos síntomas desde el inicio de la enfermedad. Elvis tuvo fiebre, falta de aire y perdió el sentido del gusto. Su hijo sufrió de ardor en los ojos y dolor de cabeza, mientras que la señora Amelia fue paciente asintomática, que solo tuvo pérdida del gusto.

Tratamiento: Entre los medicamentos que ha tomado la familia Verástegui Vargas para combatir el nuevo coronavirus están la Ivermectina, Azitromicina y Aspirina.