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Los capitanes de los clubes de la División Profesional tomaron la decisión de no llevar a cabo el anunciado paro de actividades este fin de semana y que interrumpiría la disputa del campeonato Único, cuya fecha 23 se abre hoy.

Todo estaba casi resuelto para cumplir lo acordado la semana pasada, pero apareció Marcelo Martins en escena. El capitán de la selección nacional convenció a sus compañeros para que suspendan la medida de presión que debía cumplirse desde este viernes.

“La decisión de la mayoría de los capitanes era de ir al paro, pero en ese ínterin aparecieron Marcelo Martins y Leonel Justiniano, que son capitanes de la selección. Marcelo se solidariza con todos sus compañeros, mandó un texto  señalando que él está dispuesto a mediar para que la Federación entienda que no puede continuar esta situación y se ha comprometido a hablar con todos los convocados y hacer las gestiones para que el presidente (de la Federación Boliviana de Fútbol) entienda que debe sentarse con los representantes de los jugadores, que somos nosotros (...)”, comentó el ejecutivo de Fabol, David Paniagua tras conocerse la decisión de los futbolistas.

Lo que no quedó claro es si Martins y Justiniano lo hicieron por iniciativa propia o a pedido del presidente de la Federación Boliviana de Fútbol, Fernando Costa.

Fabol había anunciado hace una semana que si la Federación Boliviana de Fútbol no cumplía con los requerimientos y compromisos asumidos con los futbolistas, se paralizaría el torneo.

La agremiación de futbolistas exigía dejar sin efecto el Tribunal Superior de Apelaciones (TSA), poner en vigencia un contrato único y hacer cumplir a los clubes los compromisos económicos pendientes con sus jugadores, entre otros temas, para que el campeonato continúe con normalidad.

La Federación Boliviana de Fútbol había advertido a Fabol que si los futbolistas profesionales decidían entrar en paro, el campeonato continuaría con jugadores de la reserva.


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