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El cambio de rutina que ha originado la cuarentena, por la pandemia del Coronavirus, en los deportistas y en la sociedad boliviana en general ha sido drástica porque implica entrenar, trabajar y convivir en un mismo lugar.

La casa y su respectivo espacio se ha convertido, desde la segunda mitad de marzo, en el único centro donde se tiene que realizar gran parte de las actividades y eso a la larga puede generar estrés y complicaciones, que requiere de una orientación oportuna para ser más llevadero este momento crítico.

Para tener una orientación sobre esta situación excepcional, DIEZ acudió a la doctora Tusnelda Flores, reconocida psicóloga clínica y deportiva, que tiene una vasta experiencia laboral de hace más de 17 años, acompañando a deportistas de una veintena de disciplinas amateurs y a deportistas de élite como el piloto Juan Carlos ‘Chavo’ Salvatierra, el tirador deportivo Rudolf Knijenburg y la raquetbolista María José Vargas, para mencionar algunos de sus asesorados.

A esto se suma su labor en los equipos profesionales de fútbol  como Blooming, Oriente Petrolero y actualmente en Royal Pari. Además, esta profesional, hija del legendario goleador Adolfo Flores en la década de los años 70, ha asistido a competencias departamentales, nacionales, internacionales como sudamericanos, latinoamericanos, panamericanos, mundiales y Juegos Olímpicos (Rio 2016).

Experiencia tiene de sobra. “Nuestro trabajo lo hacemos con mucho amor y valorando los pequeños detalles”, confiesa Flores, quien sostiene que en esta etapa, los deportistas han tenido que adaptarse a los espacios donde viven para elegir adecuadamente el material y el horario de sus entrenamientos.

 “El deportista ahora pasa más tiempo con las personas que no ve regularmente por el tiempo que dedican a su actividad. Esto le ayuda a vivir otro tipo de experiencias y de ocupar mejor esos espacios”, explicó, aunque entiende que estos cambios le origina al atleta un replanteamiento porque vive una etapa de incertidumbre, pues no sabe fecha y hora de retomar su ritmo normal.

“Está obligado a tomar un tipo de conducta generada por estímulos externos, familiares, redes sociales, nuevas informaciones y pensamientos cotidianos que afloran por el momento que atraviesa”, dijo y explicó que por esta coyuntura el deportista necesita tomar medidas óptimas para enfrentar y aportar a su bienestar en lo deportivo y así evitar riesgos que puedan generarle secuelas en lo emocional.

He aquí sus recomendaciones para los deportistas

-Es importante estimular las conductas saludables. Por ejemplo, planificar entrenamiento con disciplina y estímulos.

-Cada deportista debería ser su termómetro y su fiscalizador para saber su evolución.

-La buena alimentación es clave. Esto implica darle valor a la buena nutrición. Cada uno debe seguir lo que su especialista del área le recomienda o lo que ha venido trabajando en beneficio personal.

-La buena hidratación forma parte del buen hábito. Ayuda a estar mejor en el nivel mental y corporal.

-El descanso. El dormir bien es reparador. Proporciona valores saludables para la mente y el cuerpo. Genera menos chance de irritabilidad, de intolerancia, que genera la falta del adecuado descanso.

-Los juegos lúdicos. Son vitales tanto individuales como familiares, ya que generan buen ánimo y un buen clima.

-Las actividades físicas dejan una huella grande entre sus seres queridos. Son ejemplos a seguir.

-Apuntar a realizar actividades nuevas. Por ejemplo aprender un nuevo idioma, cocinar nuevas comidas, bailar, aprender manualidades; es decir, todo que los estimule y le haga descubrir nuevas habilidades.

-La lectura es otro beneficio. Estimula el conocimiento, la memoria, el lenguaje, la concentración, la imaginación y la visualización.

-Actividades de relajación. Es importante como motivación. Se puede practicar Yoga, meditación y estiramiento consciente. Los tiempos de inicio de entrenamiento como el cierre forma parte de esta etapa.

-La práctica de atención plena. Es una estimulación a la tarea actual. Acá es bueno hacer tareas con diferentes estímulos mientras la voy elaborando.

-Estímulos auditivos para la acción. Por ejemplo ejercicios con música como motivación para el esfuerzo. Lo mismo debe hacerse si se ponen a realizar cualquier actividad. El objetivo es que estimule el buen momento y generar un clima agradable.

-Elegir mensajes optimistas ya sean viendo la televisión, leyendo un libro o viendo una película. El fin es alejarme, en lo posible, de lo que me genere ansiedad, temor, angustia u otros miedos que puedan descompensarme y que no aportan.

-Mantener una comunicación saludable. Se aconseja conversar con personas que me hacen sentir bien.

-Alimentar el  aspecto espiritual. Brinda fe, confianza, calma, seguridad y todo el bienestar que requiere el hogar.

-Si hay algo que me molesta en mis pensamientos, en lo que hago físicamente, que me impide dormir bien y no alimentarme adecuadamente es saludable comunicarse con los especialistas del área para lograr una oportuna atención.

-Hay que saber manejar los pensamientos. Para ello es bueno el autodiálogo, para dar paso a la paciencia, la tolerancia y el respeto. Esto implica aceptar la vivencia actual, que ayudará a una rápida adaptación. El fin es lograr un estado donde todo fluya para sentir que se disfruta el momento. Esto me ayudará a llegar con mejor predisposición cuando retome mis actividades.

-Para trabajar y fortalecer la estructura mental del deportista y su estado sicológico es importante que saque todo lo mejor de él en cada cosa que haga.