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La contracción de 10.000 a 3.000 hectáreas de la frontera agrícola algodonera en el último ciclo productivo en Santa Cruz, la falta de mercado para colocar los 50.000 quintales de fibra vegetal almacenados en depósitos de las desmotadoras, la sucesión de conflictos sociales y políticos y, por último, la pandemia del Covid-19 pone al sector productivo de este cultivo al borde del abismo.

Así, el presidente de la Federación de Productores de Algodón (Fedepa), Jesús Arce, simplificó la dura realidad que afronta este sector. Atribuyó que la falta de incentivos y de fomento a la producción algodonera llevó al decrecimiento del área sembrada departamental de 10.000 a 3.000 hectáreas de algodón.

A la par de esa revelación, Arce complementó que están en plena producción de algodón con un excedente producido de la campaña agrícola de 2019, que rondan los 50.000 quintales equivalentes almacenados, por la falta de mercado, en las desmotadoras y predios privados.

Habla que ese volumen, en valor, representa $us 2,7 millones para la economía de los productores del sector. “Los productores medianos y pequeños fueron dejados a su suerte, por el actual Gobierno y por los impulsores de proyectos de fomento del algodón. Nuestra industria prefiere comprar algodón de China e India, al igual que nuestras Fuerzas Armadas, Policía y otras entidades estatales que compran uniformes del exterior”, manifestó, al pedir al Gobierno mediar en la comercialización de la producción de la pasada gestión.

En criterio de Arce, reactivar el complejo textil de Senatex es una tarea pendiente, cuya capacidad productiva alcanza un requerimiento de 900 toneladas de algodón por mes con una proyección de 1.200 toneladas hasta 2021. Hace notar que Senatex tiene un canal de venta de productos, a través de la red de supermercados de la también estatal Emapa.