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Si es de las personas que alguna vez se ha preguntado si es posible trabajar desde su casa en Bolivia, Dinero le facilita la respuesta: sí. Y aunque esta modalidad de trabajo pareciera algo novedoso en el país, no lo es, ya que algunos de los bolivianos que han apostado por ella, la vienen desarrollando desde hacer varios años.

Uno de esos bolivianos es Adolfo Ramírez, quien desde hace diez años trabaja de forma remota. “Me encontré con esta oportunidad a través de un aviso en el periódico. Una empresa de EEUU, que tenía oficinas en Santa Cruz, requería un traductor y escritor para su equipo de trabajo. Postulé, me contrataron y gracias a un cliente, me comencé a capacitar en reclutamiento tecnológico (a distancia)”, explica el profesional de gestión humana.

Esa experiencia además hizo que Ramírez se dé cuenta que existía un gran mercado laboral para personas con sus habilidades. Por lo que reforzó y comenzó a ‘promocionar’ su perfil profesional en LinkedIn y AdWords. Esto le abrió más de una puerta de trabajo.

En la actualidad, Ramírez trabaja para NIAH Recruiting (de EEUU), y como consultor para la firma Torre (Colombia). Todo lo realiza desde su casa o desde el lugar que él desea. Para ello, solo necesita su computadora y una buena conexión a internet.

En el caso de Sergio Pereyra, conoció el sistema de trabajo desde el hogar luego de una charla. “Me encontré con un amigo que es doctor en sistema en la calle. Conversamos sobre hacer algo juntos y luego de un tiempo armamos un equipo. Comenzamos en 2007 y en la actualidad tenemos una empresa. Yo trabajo desde aquí y él desde EEUU, donde se encuentran nuestras oficinas físicas”, relata Pereyra.

La apuesta que realizó Pereyra por el desarrollo de webs y aplicaciones mediante el trabajo remoto, le ha permitido trabajar con firmas de EEUU y Canadá, entre otros países. Además, brinda oportunidades de trabajo a otros bolivianos, al mismo tiempo que les enseña las bondades del sistema de trabajo a distancia.

Willy Acosta. Trabaja con empresas de todo el país desde Camiri. Asegura que gracias a los avances tecnológicos, su sistema de trabajo se ha potenciado

La historia de Iván Szabo también llama la atención. Ingresó al ‘mundo laboral remoto’ gracias a un profesor. Hace unos 10 u 11 años cuando estaba cursando un posgrado en Santa Cruz, un docente lo invitó a probar una plataforma. “Hasta ese momento tenía un trabajo normal desarrollando webs, pero la paga no era buena. Empecé a hacer esto como un complemento, por los ingresos extras. Luego empecé a percibir más ingresos que mi sueldo, y decidí dedicarme a tiempo completo”, señaló. Además posibilitó que Szabo desarrolle nuevas habilidades y realice trabajos de marketing digital.

Así como Szabo, Willy Acosta descubrió el trabajo desde casa en la universidad hace 15 años, cuando cursaba un diplomado en tecnología. Esto también le permitió identificar algunas herramientas que luego utilizaría para llevar a cabo un emprendimiento.

En la actualidad, Acosta brinda servicios de hospedajes web y presencia en redes sociales a través de su empresa Creatica.

Adolfo Ramírez. Tiene 10 años de experiencia. Es experto en recursos humanos, aprovecha al máximo la red LinkedIn

¿Un sueño hecho realidad?

El sistema de trabajo remoto, así como las modalidades tradicionales, también presenta algunas ventajas y desventajas, según las personas que lo ‘adoptaron’.

A decir de Ramírez, el casi nulo contacto (en el mismo ambiente) con otras personas es la mayor desventaja de su forma de trabajo. Y, por el contrario, el tener más opciones de trabajo (sin estar pendiente de la realidad del país) es la mayor ventaja.

Por su parte, Pereyra considera que uno de los aspectos negativos de su sistema laboral son los horarios. “En ocasiones hay que quedarse hasta altas horas de la noche para trabajar con clientes de Australia o China, dejando de lado a la familia”, dice. A pesar de esa exigencia, según Pereyra, también brinda la posibilidad de hacer otras actividades (laborales o personales) en paralelo durante el día.

Para Szabo, el acceso a tendencias y nuevas tecnologías de programación son las mayores ventajas de su modalidad laboral. En el lado opuesto, revela que están las dificultades para acceder a créditos en el sistema financiero, debido a las exigencias y la desconfianza hacia su forma de trabajo.

Mientras Acosta valora el tiempo que puede pasar con su familia, aunque admite que le costó aprender a administrar sus horarios.

Para alcanzar la estabilidad con este sistema laboral, según estos trabajadores, es fundamental organizarse, establecer una rutina (horario de trabajo) y cumplirla.

Y en cuanto a la remuneración económica se refiere, puede llegar a ser mejor que la que se percibe en el país, oscilando entre los $us 1.500 y $us 6.000 mensuales.

Requisito vital y atractivo

Como la mayoría de los puestos que se ofertan en el sistema remoto tienen relación con el desarrollo de nuevas tecnologías o el mundo digital, es fundamental saber hablar inglés, según los bolivianos que trabajan bajo esta modalidad.

Además de programadores de todo tipo, las empresas extranjeras que contratan personas para que trabajen de forma remota buscan expertos en marketing digital y product managers.

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