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La tasa de desempleo en Bolivia se elevó a un 8,1% a mayo de este año, un aumento en torno al 3,6% desde fines de 2019, cuando estaba en 4,8%, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El economista y asesor de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Hugo Siles, dijo que ese porcentaje equivale a que más de 122.000 personas se quedaron sin una fuente laboral debido a la pandemia del Covid-19.

“No sólo que dejó sin trabajo a esa cantidad de personas, sino que una de cada tres personas en edad de trabajar no desarrolló actividad laboral producto de la pandemia a mayo de 2020; es decir, 1,9 millones de personas en edad de trabajar no pudieron desarrollar sus actividades laborales por los efectos de la pandemia”, explicó.

A criterio de Siles, la imposibilidad de desarrollar actividad laboral implica una fuerte contracción de ingresos y posterior reducción de la capacidad de demanda de bienes y servicios por parte de las familias.

El presidente del Colegio de Economistas de Tarija, Saúl Aramayo, afirmó que en el caso tarijeño, el desempleo será superior al 16% porque los sectores que mueven la economía y generan empleo están paralizados.

Agregó que por indicadores del INE este departamento tiene la más alta tasa de desempleo del país.

A lo largo de los primeros 100 días de cuarentena rígida provocada por el Covid-19, el impacto ha generado una destrucción del capital laboral que implica un fuerte efecto sobre la pobreza en Bolivia.