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La aplastante realidad de la pandemia del coronavirus, con sus estrepitosas consecuencias económicas, llevó a muchos negocios a cerrar o, en el mejor de los casos, a reinventarse. Es el caso de las panaderías que desafían la crisis económica y en plena emergencia sanitaria expanden puntos de venta en la capital cruceña y surten su catálogo de productos.

Así, según el propietario de la panadería Crapuzzi, Julio César Crapuzzi, considerando las circunstancias actuales ampliaron la oferta de productos, principalmente en la modalidad de precocidos. Lo hicieron con el producto ‘estrella’, el pan francés.

En paralelo, habilitó II Panettiere Crapuzzi, en el que fusiona la tradición y trayectoria de la marca con el crecimiento y modernidad de Santa Cruz.

“Hemos adecuado los espacios e implementado tecnología para agilizar el flujo de atención, para conservar las distancias que corresponden, poder realizar continuamente desinfecciones, etc.”, mencionó Crapuzzi, al subrayar que lo más interesante es que expandieron las sucursales, con todos los productos que los caracterizan y que la apuesta ha sido crecer en lo tradicional y artesanal, sin perder el sabor clásico.

Sin dar cifras, anotó que las inversiones se enfocaron en sucursales más pequeñas, pero con atención rápida, innovación en producción manteniendo los estándares de calidad y ofreciendo productos envasados y precocidos, fáciles de llevar y preparar.

En el caso de Delicias de Oro, la encargada de Marketing y Comunicación, Patricia Aravena, informó que el emprendimiento, que nació en 2013 con solo cinco empleados y pocos metros cuadrados de espacio, hoy cuenta con panadería, pastelería, cafetería y pizzería, ofreciendo variedad de productos, aumentando cada vez más el portafolio para ofrecer al público una mayor variedad de panes y pastelería que son elaborados por personal calificado, chefs profesionales e ingenieros de alimentos, que producen una amplia variedad de panes, pasteles, paninis, pizzas, postres, entre otros masas únicas en el mercado.

Según Aravena, en pleno crecimiento en 2020 llegó la pandemia que obligó a parar y hacer un alto en su producción siguiendo las indicaciones del Gobierno. “El 2020 fue un año muy lamentable para muchos, pero Víctor Cruz (propietario del emprendimiento) buscó reinventarse y formó alianzas con importantes empresarios y hoy en día son socios de algunas sucursales. A la fecha se cuenta con ocho sucursales, la mayoría ubicadas en la zona norte y este de Santa Cruz”, puntualizó Aravena, al exponer que este año proyectan ampliar aún más la red de sucursales para generar empleos.

Martha Hölters, propietaria de la panadería Mr. Bread, cuya tradición y calidad data de 25 años, vive la otra cara de la moneda. Comentó que cerró todas sus sucursales en plena pandemia y gastó sus ahorros para liquidar al personal. “En vez de crecer me achiqué.
Solo estoy en la central de Hamacas”, explicó la empresaria.

No obstante, aludió que seguirá cuidando la calidad e innovando siempre con las nuevas tendencias en panes. “Es una gran pena porque este mes cumplimos 25 años de trabajo arduo”, apuntó Hölters.

Giovanni Zárate, gerente general de Panadería Victoria, citó que la empresa tiene 96 años de presencia en el mercado y cuenta con sucursales y canales comerciales y de distribución que abarcan distintas zonas estratégicas del departamento de Santa Cruz.

Refirió que durante las diferentes fases de la pandemia trabajaron arduamente, buscando adecuarse a la realidad, identificando y atendiendo diariamente con los productos requeridos por la población, según sus tendencias de consumo, y manteniendo la calidad y sabor que caracteriza a la empresa. “Estamos trabajando constantemente en nuestros productos, en la atención de los consumidores y el crecimiento de mercado, buscando siempre estar presente en los hogares de la familia boliviana”, subrayó Zárate.

Reveló que actualmente están presentes con productos envasados en provincias y otros departamentos y que está en los planes de Victoria aumentar la cobertura y llegar con mayor variedad en un escenario “en el que debemos estar atentos a la evolución de la pandemia y a los efectos económicos que se vayan generando”, explicó el gerente.

Para el presidente de la Asociación Boliviana de Supermercados (Asobsuper) y gerente general de la cadena Tía, Sergio Weise, es comprensible e indispensable que los sectores económicos se reinventen debido a la pandemia del coronavirus. Insinuó que le parece muy bien que las panaderías lo hayan hecho innovando portafolios de productos.

En el caso particular de la panadería y pastelería de la cadena de Supermercados Tía, Weise afirmó que antes de pensar en la diversidad de productos están apostando por la seguridad sanitaria en sus salas de venta.

“Creemos que un elemento determinante para fidelizar clientes en este momento es ofrecer y garantizar higiene y salubridad, protección de productos perecederos de las contaminaciones y mayor oferta de productos envasados y sellados”, anotó.

En pandemia, los agentes económicos dedicados al equipamiento integral de negocios también disfrutan del éxito de las panaderías y sacan ventajas comerciales. Así, según Grover Quinteros, gerente general de Equipéxitos, el sector panadería registró una mayor demanda en tiempo de crisis sanitaria debido a que es un negocio atemporal, considerando que el pan es un producto básico y de primera necesidad en la canasta familiar.

En cuanto al segmento que domina la demanda de equipos en estos tiempos, señaló que principalmente son personas emprendedoras que se quedaron sin trabajo en tiempos de pandemia y al haber escasez de oferta laboral decidieron emprender un negocio familiar propio.

Asoció que los sectores más golpeados por la pandemia fueron los restaurantes, cafeterías, heladerías, que son sus potenciales clientes y que se vieron obligados a reinventarse y adecuarse en nuevas ofertas al cliente, con la finalidad de generar ingresos en estos tiempos difíciles.

Para incursionar en un emprendimiento de panadería, Quinteros sugirió primero definir qué producir, cuánto, y el nicho de mercado al cual se dirigirá la oferta. Aludió que Equipéxitos tiene equipos para optimizar y hacer más eficiente la producción.

Cuentan con dos ofertas para el sector de panaderías. Para producir 22,5 y 45 kilos de masa terminada por hora. “Ambas incluyen el equipamiento básico que le permite comenzar a realizar todo tipo de masas”, dijo Quinteros.

Además, en Equipéxitos el cliente puede ‘armar’ paquetes personalizados. La oferta incluye una gran variedad de equipos para panaderías de reciente incursión al negocio o de producción industrial.

En su cartilla, por ejemplo, cuenta con máquina galletera para 60 Kg/h, máquina para pan francés de 300 Kg/h, cortadora boleadora de 4.000 bollos/h, máquinas para 2.000 empanadas/h, máquinas para 3.000 cuñapés/h, 1.000 humintas o tamales/h, hornos italianos de convección, hornos rotativos y otros equipos.

Agregando valor será sostenible

Panaderías disfrutan de un ‘dulce éxito’ a pesar de la crisis sanitaria y la recesión económica que golpea al mundo y de la que Bolivia no es la excepción. Desde la visión del economista Carlos Hugo Barbery, cualquier negocio que innove y se renueve pensando en darle valor agregado al cliente será sostenible. De hecho, arguyó que en el sector de panadería se puede percatar a una conocida empresa del medio que está ampliando sus sucursales.

“No creo que sea porque le esté yendo mal”, deliberó. En criterio de Barbery, es un negocio muy sensible a la contracción económica, porque cualquier hogar en caso de necesitar un soporte económico puede hacer artesanalmente productos de panadería, lo cual no está mal.

“Lo malo son aquellos negocios de panadería camuflados en la informalidad que sí distorsionan el mercado, pues tienen gastos eludibles como los patronales, la luz domiciliaria subvencionada, etc”, dijo.

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