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La nueva normalidad en la que vive el mundo hace más de un año, producto de la pandemia de coronavirus, generó escenarios complejos en muchos sectores, los cuales se han complicado aún más, debido a la crisis económica (también originada por el virus).

Sin embargo, la economía se recupera y el 69% de los hogares en Santa Cruz de la Sierra ya compra productos básicos en la misma cantidad o más que en 2020. Así lo demuestra uno de los resultados obtenidos por el estudio Alimentos y bebidas de Consumo en el Hogar, realizado por el Observatorio Económico de Mercados y Opinión de la Utepsa.

Según el trabajo, un 49% realiza las mismas compras, un 20% más y el 31% de los hogares cruceños compra menos que el año pasado (marzo, el último mes de la antigua normalidad).

Un 45% de los hogares señala que hace menos visitas o número de pedidos al mes y un 43% adquiere menos en cantidad (unidades) por cada compra. En lo que respecta al monto de compra, éste asciende a Bs 1.078.

Algunos datos que muestran un bajón en el consumo de los hogares en 30%, son las caídas leves de los precios en marzo y abril, un -0,12% y un -0,06%, respectivamente, de acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Otra cifra que respalda la caída del consumo, según José Gabriel Espinoza, exdirector del Banco Central de Bolivia (BCB), es la menor importación con respecto a 2019 (el punto de comparación correcto, ya que entre marzo y septiembre de 2020 se tuvo una situación atípica); que asciende a casi $us 600 millones.

“En 2020, las ventas han sido bajas por causa de la pandemia. El 60% de mis clientes, dentro del proceso de compra buscan cantidad a bajo precio. La frecuencia de visitas al negocio fue mínima en marzo del año pasado, ya que compraban para la semana por causa de la cuarentena. En marzo de 2021 compraron para su día”, explicó Patricia Aravena, propietaria de un micromercado en las inmediaciones de la avenida Cristo Redentor.

De igual manera, Paola Martin, responsable de la tienda de barrio ‘Doña Estela’ (avenida Nuevo Palmar), indicó que las compras de sus clientes se centran más que todo en la cantidad y el precio. Por ejemplo, el consumidor prefiere comprar un producto a granel que cuesta Bs 5, que uno empaquetado que vale Bs 6. “Están buscando la manera de ahorrar y que les alcance hasta fin de mes”, dijo.

 Más alimentos y bebidas

La investigación de la Utepsa busca tratar de entender las condiciones y perspectivas económicas en las decisiones de compra. En ese sentido, algunos de los datos que reveló fue que un 31% de los hogares hoy compra más alimentos y bebidas que en el mismo periodo del año pasado.

En tanto, los subgrupos verduras y hortalizas (36%) y frutas frescas, secas y en conserva (31%), son los que registran un mayor crecimiento o recuperación, siendo los atributos por los que se compran esos alimentos sus propiedades saludables (24%) y el precio asequible (21%).

En el otro extremo, dentro de los subgrupos considerados no indispensables, sobresalen refrescos, gaseosas y cervezas.

Consultado al respecto, Sergio Weise, presidente de la Asociación Boliviana de Supermercados (Absosuper), explicó que los recursos que antes eran destinados al consumo en lugares de esparcimiento y recreación, los cuales han tenido y tienen restricciones de acceso por la pandemia, tales como restaurantes, cines, parques, clubes, bares y otros, han sido reasignados a la compra de bebidas y alimentos para ser consumidos en la casa o el hogar.

“Es una situación forzosa y por tal razón no sorprende que los hogares gasten más en la categoría alimentos y bebidas. Las conclusiones del estudio se enmarcan en lo que se ha experimentado y se vive hoy desde el sector supermercadista”, dijo Weise.

Entretanto, Christian Aramayo, coordinador del Centro de Desarrollo Humano y Empleabilidad (Cedhe), indicó que los resultados del estudio reflejan que tendencias iniciadas antes de la pandemia fueron aceleradas.

Por ejemplo, una subida en la sensibilidad por alimentos que no solo satisfagan el apetito, sino que brinden mejoras a la salud, incluso por encima de las consideraciones relacionadas al precio de estos productos. “Sin lugar a dudas, el consumidor toma consideraciones de mediano y largo plazo para la toma de decisiones de compra”, señaló.

Aramayo, además, manifestó que la generación actual de compradores es la primera que no solo ingresa de manera generalizada a la universidad, sino que tiene niveles de información jamás antes vistos al alcance de su mano-por internet-. Esto, genera un consumidor promedio, que ante un contexto de crisis como el actual, busca soluciones prácticas e inmediatas.

Lugares de compra

Otro de dato que reveló el estudio Alimentos y Bebidas de Consumo en el Hogar, fue el de los lugares habituales de compra, siendo los principales los grandes mercados (41%), supermercados (34%) y mercados seccionales (15%).

Los atributos más relevantes acerca del lugar de compra son: la accesibilidad (ubicación) asociado a mercados seccionales, la comodidad y limpieza a supermercados, y precio asequible a los mercados generales.

En ese sentido, Weise señaló que, entre las razones por las que los clientes escogen los supermercados para hacer sus compras están la comodidad, higiene y limpieza, la seguridad personal (en las salas de súper no hay carteristas ni nada similar) y la entrega de facturas. “Una encuesta encargada por Absosuper revela que los supermercados son el lugar más seguro para hacer compras -desde el punto de vista sanitario y de bioseguridad-, escogido por los consumidores”, indicó.

Weise además manifestó que las tiendas de barrio crecieron mucho en ventas durante la pandemia debido a la proximidad al consumidor y a la prohibición de circulación vehicular.

Sin embargo; esa opinión no es compartida por los dueños de algunos de esos negocios. Ese es el caso de María Lourdes Castillo, propietaria de la tienda ‘Señora Lourdes’ (avenida Paurito), que manifestó: “Las ventas han disminuido desde que comenzó la pandemia, ya que el comprador acude a otros lugares. Otro factor que afecta a las ventas es la apertura de negocios similares en la zona”.

Otros casos, como el del ‘Minisuper Macarena’ coinciden con lo manifestado por el presidente de Absosuper. Rafael Tapia, gerente propietario del negocio, señaló que sus ventas crecieron durante la pandemia y cuarentena del 2020, hasta el presente. Tapia atribuye ese comportamiento a la ubicación del local (zona barrio Las Palmas).

La economía se recupera

El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, informó que, entre enero y abril de 2021, la economía boliviana logró un crecimiento estimado del 5,3% con una importante dinámica de la minería, construcción, hidrocarburos, industria manufacturera y comercio, entre los principales sectores, según datos estimados del Índice Global de Actividad Económica (IGAE).

La autoridad detalló que el comercio registró un crecimiento del 8,4%; y otros servicios 8,1%.

Asimismo, durante el período enero-abril de 2021, se registró una recuperación de los indicadores de comercio exterior. Las exportaciones, en promedio, llegaron a $us 3.096 millones, con un crecimiento del 34%, mientras que las importaciones alcanzaron a $us 2.643 millones, un ascenso de 15,8%, de acuerdo con datos del INE. Montenegro indicó que la recuperación de la economía en 2021 está sujeta a que los efectos de la pandemia no ralenticen el funcionamiento económico.

Sin embargo, las industrias todavía exigen un mejor control en fronteras debido a que el contrabando impacta en los ingresos de las empresas formales.

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