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Las entidades financieras del país, están ajustando sus normativas, para cumplir con una reglamentación de la Unidad de Investigaciones financieras (UIF) que exige anotar los ingresos económicos de sus clientes y usuarios. Aunque dicho reglamento se enfoca en movimientos que superan los $us 5.000, algunos bancos afirman que aplican la disposición con montos menores.

“El instructivo es claro. Toda la carga de operaciones está en los sujetos obligados (el sistema financiero), que tienen que adecuarse a la norma. El instructivo es público, donde se les hace conocer cómo deben actuar en ley, asimilando los estándares internacionales y adecuándolos a las normas bolivianas. Hasta ahora, no se conoce que ese reglamento haya sido exagerado o viole cualquier derecho”, explicó a EL DEBER, el director de la UIF, Ramiro Rivas.

La normativa

El año pasado, se aprobó el ‘Instructivo de cumplimiento para las entidades de intermediación financiera con enfoque basado en gestión de riesgos, sobre legitimación de ganancias ilícitas, financiamiento del terrorismo y delitos precedentes’.

El artículo 27 de esa norma que trata de la “medición del riesgo inherente del factor usuario”, establece que, “el sujeto obligado debe realizar un análisis de riesgo del usuario que efectúe una o más operaciones, continuas o discontinuas durante 12 días, que sumadas, sean iguales o mayores a los $us 5.000 o su equivalente en otra moneda”.

Dice que, para medir el riesgo inherente del usuario, debe analizarse como mínimo, aspectos como la actividad económica, sus niveles de ingresos, además de su nacionalidad, residencia, zona geográfica y los productos y servicios utilizados.

Es una obligación

La Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), sostuvo que la aplicación del instructivo es obligatoria para sus afiliados, el conocer las actividades y fuentes de ingreso y el rango de los clientes y usuarios, para poder establecer el volumen de servicios y productos que le vaya a ofertar, así como para detectar los movimientos inusuales que registre.

“Es obligación conocer los ingresos por el denominado ‘riesgo inherente’, definido en los artículos 21 y 23 de la Norma UIF; y en el artículo 27. Para la duda de los montos, hay que aclarar que es una cifra acumulativa. El cuerpo normativo y otras disposiciones emitidas por los reguladores, constituyen un marco de referencia para el establecimiento de las políticas y la normativa interna de las entidades, que tienen la libertar de definir sus procesos conforme a estas mejores prácticas y su propio apetito de riesgo”, explicó a Dinero el secretario ejecutivo de Asoban, Nelson Villalobos.

La banca cumple

Algunas de las entidades financieras, respondieron con respecto a la normativa de la UIF, expresando su decisión de cumplir con su aplicación.

“Es un proceso de adecuación, por lo cual, al igual que todos los bancos, nos encontramos estructurando y adaptando. Solicitar algunos datos ya se encontraba regulado, lo que se agregó es la exigencia de información, cuando existen operaciones continuas o discontinuas durante 12 días, que sumadas, sean iguales o mayores a los $us 5.000”, respondieron desde el banco Ecofuturo.

Por su parte, el banco Bisa, explicó que la información requerida por esta entidad se ampara en la resolución de la UIF, cumpliendo fielmente las normas establecidas.

“El Banco Bisa tiene la mayor participación de la banca internacional y para ello, es imprescindible tener un comportamiento intachable en lo que se refiere al ‘complaints’; es decir, el conocimiento fehaciente de nuestros clientes o el origen de sus recursos. Hay normas que a veces pueden molestar un poco al cliente porque se exige mucha información. Pero tenemos que adecuarnos todos a eso, porque en todo el mundo está ocurriendo”, manifestó Franco Urquidi, vicepresidente de Negocios del banco Bisa.

En el mismo sentido, Edgardo Cuéllar, gerente de Marketing del banco Ganadero, expresó que la entidad cumple a cabalidad con las disposiciones regulatorias de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) y la UIF y los estándares internacionales en Riesgo de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.

“El banco, en todas sus sucursales, cuenta con la Unidad de Prevención y Cumplimiento especializada, que tiene personal certificado internacionalmente como expertos en administración de riesgo. Hemos implementado todas las medidas que permiten identificar la universalidad de sus clientes y usuarios, en concordancia con la nueva norma”, aseguró.

Por último, indicó también que esa entidad, ejerce mecanismos de control sobre todas las operaciones y transacciones que se efectúan en el banco, mecanismos de control con parámetros y sistemas correctos, aspecto que consolida su riesgo reputacional en lavado de dinero o terrorismo; lo que genera confianza y tranquilidad en todos sus ahorristas.

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