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Walter Vásquez


La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) participó este año por primera vez de los encuentros organizados por la Alianza Latinoamericana Anticontrabando (Alac), una iniciativa del sector privado que tiene el objetivo de construir con los gobiernos de la región una agenda conjunta de cara a la reducción del comercio ilegal de mercaderías. Ian Miranda, jefe de Investigación Sectorial de la Cainco, estuvo presente el jueves en el evento, que se llevó a cabo en Honduras. Cientos de delegados de 32 cámaras empresariales de 16 países estuvieron también en la cita.

_¿Cuáles son los objetivos de la Alianza?
Esta es una iniciativa que ha logrado articular a diferentes países de la región en la lucha contra el contrabando. Lo que hemos percibido es que hay una buena articulación, tanto con el sector privado -representado por las cámaras- como con algunas autoridades de diferentes países.
El mensaje fuerza de este año es que el contrabando es un mal mayor que está afectando a toda América Latina y el Caribe y que se ha agudizado aún más durante la pandemia. Otro mensaje fuerza de esta reunión es que la lucha contra el contrabando es efectiva cuando hay una buena relación público-privada, cuando hay buenas iniciativas y gestiones en beneficio del sector productivo y del sector de comercio formal (los importadores), y cuando hay operativos exitosos no solo en mercados municipales, sino contra las verdaderas cabezas de este delito, contra aquellos que internan grandes cantidades de contrabando a almacenes. Eso sucede, por ejemplo, en Colombia.

_En este último encuentro, ¿estuvieron presentes autoridades de Bolivia?
En esta oportunidad no; el año pasado sí hubo una participación de representantes de la Agencia Estatal de Medicamentos y Tecnología en Salud (Agemed).
¿Esta articulación público-privada que existe en Colombia está presente también en otros países de la región?
Hemos tomado conocimiento de que en diferentes países se está logrando gestionar una serie de intercambios de opiniones y criterios con la autoridad pública y eso es lo que vamos a instar desde Cainco. Sabemos que la Aduana y el Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando están tomando acciones, pero vamos a instar a las autoridades a replicar las buenas prácticas que se están asumiendo en otros países, como Colombia.

_En el caso boliviano, ¿hubo algún acercamiento del sector público con el sector privado, con Cainco, para comenzar un trabajo conjunto en esta tarea?
Lo que tratamos de gestionar desde Cainco es una buena relación, un acuerdo con el sector público. Ya tuvimos reuniones con el municipio de Santa Cruz de la Sierra y con el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag). Vamos a seguir instando a nuestras autoridades como la Aduana y el Viceministerio para que las acciones sean asumidas tanto con el sector público como con el privado.

_¿Qué datos actualizados tiene de este ilícito en Bolivia?
El contrabando se ha agudizado en el país, principalmente por dos factores. Primero, el tipo de cambio en Argentina, que hace que el contrabandista pueda comprar mercadería en grandes volúmenes en ese mercado y lo interne a Bolivia de forma ilícita. Segundo, tenemos 7.000 kilómetros de fronteras, así que controlarlas es algo complejo. Solo la frontera de Santa Cruz con Brasil es mayor a la de México con Estados Unidos.
En Cainco, lo que hemos decidido con las empresas asociadas es ir cuantificando el contrabando. En alimentos y bebidas seleccionados ingresan anualmente $us 551 millones desde 2020 y 2021; en línea negra, televisores y celulares, $us 576 millones; en lubricantes e hidrocarburos casi $us 70 millones; y en productos regulados por Agemed $us 162 millones. Solo en 17 categorías de estos cuatro ejes que mencioné son $us 1.359 millones que se internan al país y que afectan el PIB de Bolivia en un 3,5%.

_¿De qué manera puede coadyuvar el sector privado a la lucha anticontrabando, para que ésta sea más eficiente?
Las empresas saben dónde se están vendiendo los productos de contrabando, inclusive en algunos casos se puede llegar a identificar algunos almacenes donde guardan estos productos. Lo que vamos a instar a nuestras autoridades es a tener una buena comunicación, una buena relación con diferentes instituciones como Aduana, Agemed, Senasag, los municipios y Cainco, para poder brindar información de dónde se están vendiendo productos de contrabando y cuáles pueden ser los principales puntos de origen.
Algo importante es generar un entorno tributario más amigable con el sector empresarial, para hacer que el sector informal pase a la formalidad, flexibilizando como lo hacen otros países sus políticas tributarias o laborales.

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