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El mal tiempo juega una mala pasada a los productores de la zona Este. Debido a las lluvias caídas en las localidades de San Julián, Cuatro Cañadas y Guarayos, un 30% de la producción, en especial de soya no puede ser cosechada. A esto se suma el trabajo irregular que se registra en la campaña de verano debido a la cuarentena sanitaria que vive el país por el coronavirus.

En promedio, en la zona Este se producen hasta 600.000 hectáreas. Casi un 90% de esta extensión corresponde a la oleaginosa.

Hugo Flores, responsable de la filial de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo) en San Julián, informó que en ese municipio los afiliados a la organización solo pudieron cosechar un 50% de sus cultivos, debido a las persistentes lluvias que cayeron en la zona.

Solo en este municipio se producen 100.000 hectáreas, “la mayoría es soya, un poco maíz y sorgo”, dijo Flores.

Por su parte, Isidoro Barrientos, presidente de la Cámara de Pequeños Productores del Oriente (Cappo) señaló en toda la zona Este falta cosechar el 30% de la superficie sembrada.

El dirigente explicó que las zonas más afectadas son Guarayos y San Julián, donde ha caído la mayor cantidad de agua por las precipitaciones.

Al retraso de la cosecha se suma la cuarentena que vive el país y los problemas de circulación que tiene los productores, que trabajan a media máquina.

Solo se está trabajando a un 50%, cuesta mucho transportar a la gente al campo”, dijo Barrientos.

Desde el 22 de marzo Bolivia vive una cuarentena total que restringe la circulación a la población a excepción del sector productivo, que según el Gobierno puede trabajar con normalidad.

   

 

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