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Ocho locatarios del patio de comida del Megacenter de Tarija retiraron el martes los mobiliarios de sus puestos arrendados en aplicación de la cláusula 6.1.3 del contrato firmado con los propietarios del complejo comercial. Así salieron a la luz, luego de que el gerente de Grentidem, Jordi Chaparro denunciara que 40 personas irrumpieran en el edificio para desmantelar equipamientos y otros utensilios de locatarios, sin autorización alguna.

Ese término legal, mencionado por los arrendatarios, establece que sus pertenencias “son inembargables”, pero la administración del centro argumentó que deberían quedarse como garantía por los meses de pandemia.

Los representantes de estos ocho locales coincidieron que es completamente irracional y que existe la instancia de Conciliación y Arbitraje para resolver el asunto.

En una primera instancia, buscaron conciliar nuevos términos con respecto a los alquileres de locales por el impacto del Covid-19 en este tipo de negocios, pero indicaron que, desde el centro comercial, solo argumentaban que esperen a ver qué sucede con la pandemia.

“Fue pasando mucho tiempo y nosotros tenemos empleados a quienes debemos responder. Entonces mediante dos notas enviadas con anterioridad al 4 de agosto decidimos disolver el contrato por no encontrar un punto de entendimiento económico para los alquileres de los espacios arrendados, ya que desde el 21 de marzo, abril, mayo y junio el complejo de cine estaba cerrado por la pandemia. En la última nota ratificamos nuestra posición de resolución y pusimos en conocimiento que procederíamos a retirar nuestros bienes de nuestros espacios alquilados”, señala el pronunciamiento oficial.

Asimismo, aclaran que el retiro de mobiliarios del patio de comida se hizo con el acompañamiento de sus abogados, un notario de Fe Pública y empleados de cada empresa.

Los locatarios desmintieron las versiones de parte de la administración del complejo comercial sobre el ingreso de supuestos 'vándalos salvajes' y que no se utilizó la violencia ni se hicieron destrozos, tal como consta en el acta del notario de fe pública.

Después del retiro de sus mobiliarios y pertenencias, algunos locatarios indicaron que con eso pagarán salarios de sus empleados de meses atrasados por la pandemia y otros seguirán dándole utilidad en otros espacio para generar empleos.