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.Gremialistas de Bermejo, Yacuiba y Villazón piden al Gobierno electo de Luis Arce gestionar ante su par de Argentina la reapertura de la frontera con ese país vecino para reactivar la actividad comercial paralizada por la pandemia.
 

El secretario general de la Confederación de Trabajadores Gremiales, Artesanos y Comerciantes Minoristas de Bolivia, Willy Castro, dijo que esa es una de las tareas de la nueva autoridad gubernamental.

Castro indicó que aguardan la gestión de Arce después de que el gobierno argentino cerrara la frontera terrestre y autorizó reabrir el ingreso de viajeros y turistas por vía aérea y marítima.

Son disposiciones que toma el vecino país, está en todo su derecho. Sin embargo, en Bolivia estamos ya amenazados con pagar impuestos sobrecargados y estamos seguros que nos esperan las calles”, respondió el dirigente sobre el impacto del cierre fronterizo para el sector.

Más de 15.000 gremialistas organizados entre Bermejo, Yacuiba y Villazón son los más afectados por la paralización de la actividad comercial y turística con la Argentina desde hace siete meses cuando cerró su frontera por el Covid-19.

Incluso el sector había solicitado a la Cancillería boliviana gestionar un corredor comercial dos veces a la semana con la aplicación del protocolo de bioseguridad, pero no tuvo la atención debido a que las autoridades argentinas no reconocen legalmente al gobierno transitorio de Jeanine Áñez.

La gerente general de la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT), Patricia Vargas, afirmó que pese al cierre fronterizo, el contrabando “hormiga” de medicamentos, mercadería y bebidas alcohólicas del lado argentino se mantuvo.

“El contrabando es masivo y si reabren (la frontera) será peor”, advirtió Vargas, al agregar que en el transcurso de esta semana se divulgará un manifiesto de emergencia del sector empresarial formal que es el más golpeado por esta ilícita actividad.