Escucha esta nota aquí

Antonia dejó al fondo los cuadernos, desplazó las cartulinas y marcadores para que los barbijos sean más visibles, mientras las botellas de alcohol, en su variedad gel y líquido, ocupan el centro de su librería. Mientras que, las redes sociales son ‘el principal transporte’ para que Jorge Pacheco y su socio promocionen su empresa que da servicios de desinfección. Antes, brindaban asesoramiento en instalación de sistemas de refrigeración.

Reinventarse y no hundirse ante lo nuevo, de acuerdo con Agustín Jiménez, expresidente del Colegio de Economistas de Bolivia, es la actitud que se debe tener ante esta coyuntura sanitaria que, de acuerdo con su criterio, hoy más que nunca pone a prueba el ingenio y las fortalezas de los micro y pequeños emprendedores y de las pequeñas, medianas y grandes empresas del país.

Bajo esta premisa Laura y su esposo Javier juntaron un pequeño capital de $us 1.500 para comprar una buena cantidad de barbijos, según ellos, de buena calidad, y promocionarlos por Facebook y en algunos puestos del mercado Mutualista. Antes, se dedicaban a la venta al por mayor de cuadernos y material para oficinas.

Laura confiesa que la competencia en este ‘comercio hormiga es brutal, que no se puede descuidar y que cada día debe pensar en distintas estrategias para que las ‘doñitas’ de los puestos le acepten dejar sus barbijos a cambio de una pequeña comisión.

Otro que debió cambiar de rumbo es Francisco Condori, propietario del Atelier Descubre Tu Moda, que antes de la pandemia se dedicaba a confeccionar prendas a medida como vestidos de novia, uniformes escolares o ropa de trabajo. Pero con la llegada de la cuarentena su público cambió y aparecieron las empresas a pedir trajes de bioseguridad.

Entonces él y dos ayudantes comenzaron confeccionar trajes de bioseguridad y barbijos. Para poder lograr un mejor ingreso que le permita pagar el alquiler de su pequeño taller. “La situación es muy difícil, en octubre cumplo un año con este emprendimiento que me obligó a trabajar en familia”, cuenta don Francisco que cada día debe lidiar con el aumento de precio de las distintas telas que usa.

En La Ramada y Siete Calles están los principales negocios que ofrecen telas para trajes de bioseguridad, un insumo que hace cinco meses nadie tomaba en cuenta, pero que, a partir de mayo vio ascender el precio.

Así la tela galleta, que es descartable, antes de la cuarentena el metro se vendía a Bs 3 y en el momento de mayor demanda su costo llegó a los Bs 18, para estacionarse en los Bs 10. La tela rompeviento, que es más ligera, de Bs 7 el metro subió a Bs 15, mientras la tela deportiva, la que tiene mayor demanda por su calidad y variados colores, de Bs 12 el metro se incrementó a Bs 18.

Servicios a domicilio

Otra área que se empezó a cotizar es el cuidado y prevención de la salud. En este punto varias empresas que ofrecían análisis tradicionales de sangre y esperaban a que sus clientes vayan hasta sus instalaciones, hoy optaron por invertir en camionetas o contratar un servicio de transporte para ir al domicilio de los interesados.

Jorge Rojas, socio de una empresa que ofrece test Elisa Covid-19, contó que ante el nuevo escenario y viendo que las personas no salían de su casa luego de hacer un estudio de mercado optaron por adquirir tres camionetas y contratar varios radiotaxis para ofrecer el servicio a domicilio por un costo de Bs 480 y si es muy alejada la zona agregar otros Bs 50.

Rojas aseguró que bajo este sistema sus ingresos aumentaron un 60% y que eso se debe a que son profesionales que cumplen todas las medidas de bioseguridad y son discretos cuando llegan a un determinado domicilio, algo que a su criterio valoran los clientes.

Al control de la salud, se agregó la desinfección de los domicilios o empresas, una necesidad que para Hugo Ferreira le permitió no quebrar y redireccionar su actividad que antes era la de instalación y mantenimiento de conexiones eléctricas.

Ferreira, antes de invertir en personal y equipos asistió a distintos cursos que le permitieron optar por un sistema de desinfección a base de ozono, un producto que no es tóxico y que desde su conocimiento evita la contaminación del coronavirus.

“Brindo servicios a empresas medianas, a domicilios particulares y ahora estamos incursionando con el transporte público. El precio es variable a la cantidad de veces que se debe realizar el trabajo y al tiempo que el mismo demanda”, explicó Ferreira, que está seguro que, ante las situaciones negativas, siempre hay espacio para continuar y no quedarse parado y asustado. “Dicen que crisis es oportunidad, y ahora vemos el resultado”, agregó.

Recomendaciones 


Cuidados en preparación de alimentos
Si bien se cumple en Santa Cruz una cuarentena dinámica y la reactivación económica sigue su curso, es de vital importancia que todos los sectores implementen los protocolos de bioseguridad.

En ese sentido, las grandes y pequeñas empresas, o emprendimientos recién creados, que preparan y distribuyen alimentos para el consumo humano, deben contar con medidas de bioseguridad estrictas relacionadas a la manipulación de insumos, la preparación y el empaquetado de los productos que van a vender.

Si se tiene una pequeña empresa o emprendimiento de alimentos, la Escuela de Nutrición Humana de la Universidad Norbert Wiener, brinda las siguientes recomendaciones: lavado correcto de manos con agua y jabón durante 20 segundos, uso obligatorio de mascarilla y guantes durante toda la jornada laboral.

Mantener la distancia de mínimo 1 metro (abrir ambos brazos) con clientes, colaboradores y proveedores y la higiene y desinfección de los espacios de trabajo.