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Asistir a un concierto de Scorpions, a los 16 años, le bastó a Paulo Baron Rojo (50) para tomar la decisión de ‘vivir’ en el mundo del rock. Al no tener el talento suficiente para ser músico, como él mismo lo señala, optó por ser manager. 

Para alcanzar ese objetivo, buscó las herramientas necesarias para convertirse en un experto en el show business (negocio del espectáculo). En sus 30 años de carrera, con su firma Top Link Music, ha organizado más de 10.000 conciertos de bandas como Europe, en más de 50 países.

¿Qué lo animó a convertirse en manager de bandas de rock?

A mis seis años, mis papás, que son antropólogos y sicólogos, recibieron una propuesta para trabajar en México. 

Así que, por ese motivo tuvimos que dejar Santa Cruz. Más o menos a mis 14 años comenzó mi gusto por el rock y justo en esa época mi padre recibió una oferta laboral de España, la cual aceptó. 

Así que, nuevamente cambiamos de país. En Barcelona, tuve la posibilidad de asistir a un concierto de Scorpions a mis 16 años, algo impensado en México, ya que este tipo de bandas solo hacía giras por EEUU y Europa en esos años. En ese momento fue que dije: quiero ser parte de este mundo. 

Y como no cantaba, no tocaba la guitarra u otro instrumento; es decir, no hacía nada de música, decidí estudiar cine en Inglaterra, con la idea de grabar videoclips. Luego establecí mi empresa Top Link Music, a mis18 años.

Ya tenía el mecanismo para ‘vivir’ en el mundo del rock, pero no el conocimiento ni los contactos. Me las tuve que ingeniar y prepararme por mi cuenta. Tuve la suerte de manejar a la banda Katrina and the Waves, cuya canción Walking on Sunshine fue un gran hit que, incluso se utilizó en varias películas de Hollywood. 

A partir de allí, empecé a escribir mi historia en el show busines, la cual abarca 30 años de trabajo.

En sus tres décadas de carrera, ¿cómo ha evolucionado el negocio del espectáculo?

Ha cambiado mucho. En primer lugar, hoy ya no se consumen los discos de vinilo ni los CD, lo que ha ocasionado que los artistas tengan que hacer más shows. Por eso es que hoy visitan países a los que antes no iban. Los roqueros ya no piensan solo en sexo, drogas y rock and roll. 

Desde los años 2000, los jóvenes que están haciendo música estudian y practican varias horas para ser los mejores, por lo que no tienen tiempo de cometer excesos.

Y en lo que respecta al trabajado del manager, ¿cómo ha cambiado?

Antes, el manager tenía una manera de pensar: que era hacer un álbum, negociar con una compañía discográfica, invertir el dinero del artista y organizar giras. 

Hoy todo eso cambió, con la digitalización ya no se obtiene dinero de las firmas discográficas, se tiene que previsionar e invertir mejor los recursos. Para ello, se crean empresas de marketing.

En este contexto, las redes sociales se presentan como un mecanismo para vender.

En este tiempo, los fans ya no se conforman con que los artistas lancen una canción, quieren verlos como un ser humano normal que va de compras. 

Por eso es que ahora se ve a las bandas de rock promocionando bebidas u otros productos. Los managers y las artistas se dieron cuenta que manejan una marca, una empresa, la cual tiene que vender todo lo que le sea posible