Escucha esta nota aquí

Mientras el mundo aún siente el remezón causado por el coronavirus, Alemania deja de lado su disciplina fiscal y alista un paquete económico, que generará un déficit en sus cuentas públicas. Mientras esto pasa en Europa, Estados Unidos sale al rescate del sector privado y alista bonos para ayudar a sus ciudadanos. Y su vecino Canadá, contempla fortalecer sus empresas y una reducción en las tasas. En Asia, el Banco de Japón aseguró que inyectará la liquidez necesaria para enfrentar las consecuencias generadas por el virus en la economía. 

Alemania

De acuerdo al reporte de Deutsche Welle (DW) el Gobierno alemán, caracterizado por tener una disciplina fiscal en sus cuentas, decidió suspender las restricciones constitucionales al endeudamiento y prevé un plan de emergencia de $us 172.489 millones (156 millones de euros). Estos recursos serán para fortalecer el sistema sanitario y para financiar un plan de rescate para sus empresas.

Ya en el ámbito económico, según reporta DW; “el grueso del gasto irá destinado al fondo de rescate para autónomos (trabajadores independientes) sin empleados y empresas de hasta diez trabajadores” de hasta $us 55.285 millones.

El ministro de Economía de Alemania, Peter Altmaier, citado por esta agencia, anticipó que “se prevé para 2020 una contracción económica de alrededor del 5% por el impacto de la pandemia”.

Este plan es inédito desde la Segunda Guerra Mundial cuando la economía germana quedó hecha pedazos y el país se dividió en dos naciones que terminó con la caída del Muro de Berlín. Ahora los alemanes están más unidos que nunca para mitigar los efectos de la pandemia.

Estados Unidos

Mientras tanto, en Estados Unidos, el congreso que llevó a Donald Trump a un juicio histórico (del que salió airoso), aprobó un paquete económico elaborado por el equipo de trabajo del mandatario para salir en auxilio de los ciudadanos y de las compañías del país del norte.

De acuerdo al reporte de varios medios en sus ediciones digitales como la BBC, el paquete de medidas económicas de $us 2 billones, es el más alto que ejecutó un Gobierno de este país.

En concreto, la medida establece el pago de bonos a los ciudadanos, de hasta $us 1.200 por adulto y $us 500 por niño, para hogares con ingresos inferiores a $us 150.000 por año.

El combo de medidas establece alrededor de $us 500.000 millones en préstamos para pequeñas empresas, así como para las autoridades estatales y locales afectadas, y casi $us 50.000 millones en ayudas para el sector aéreo y sus empleados, uno de los más afectados en la crisis sanitaria.  

Este plan dispone también de ayudas para personas que se quedaron sin empleo a causa del coronavirus.

Addison Mitchell McConnell, citado por la BBC, líder del Partido Republicano en el Senado, describió el paquete como una "inversión de nivel en tiempos de guerra" para EEUU.

Canadá

Al frente del país del norte, su vecino, Canadá, anunció un recorte de emergencia de los tipos de interés de su banco central de medio punto a 0,75%.

Las medidas fiscales, contemplan la inyección de $us 7.400 millones a las empresas. Estas medidas fueron por el ministro de Finanzas de Canadá, Bill Morneau, y el gobernador del Banco de Canadá, Stephen Poloz, en una inusual rueda de prensa conjunta en Ottawa, según reporte de Vanguardia.

Japón

De acuerdo con Infobae, el Gobierno de Japón se comprometió a lanzar un “enorme” paquete de estímulos que implica un gasto de al menos $us 137.000 millones financiados en parte por bonos para cubrir déficit.

El Banco de Japón también está listo para expandir sus estímulos por segundo mes consecutivo en abril si la pandemia genera pérdidas de empleo y gastos de capital suficientemente graves.

La semana pasada, el país asiático puso a disposición $us 4.100 millones en gasto para lidiar con el impacto del coronavirus, centrándose en el apoyo a las pequeñas y medianas empresas.

Francia

En el país galo, el Gobierno de Emmanuel Macron, según reporte de El País, ha elaborado un paquete de medidas multimillonarias con el que la segunda economía europea espera mitigar el impacto del Covid-19 y poder “reactivar” la economía nacional lo antes posible, una vez superada la crisis sanitaria.

El Gobierno francés se dice dispuesto a todo para evitar un colapso total que ya avanza. Anticipa un crecimiento negativo este año del -1% y provocará que la deuda pública supere el 100% del PIB. París no titubeará, “si fuera necesario”, en nacionalizar incluso algunas empresas.

El paquete económico, desglosa El País, consta de tres ejes: un plan de apoyo “inmediato” a trabajadores y empresas por 45.000 millones de euros, garantías de préstamos por 300.000 millones y, finalmente, un plan para proteger a las empresas amenazadas.

De esta forma, las potencias alistan medidas ante el avance del mal que paralizó el movimiento económico en todo el mundo.

Comentarios