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Los productores de cerdos y de pollos parrilleros de Santa Cruz se declaran en emergencia debido al alza del precio de un subproducto derivado del grano de soya -harina solvente- en las industrias del sector oleaginoso

Desde la Asociación Departamental de Porcicultores de Santa Cruz (Adepor), su presidente Nelson Daher denuncia un incremento del 28% de enero a la fecha, lo que -dijo- profundiza la crisis sectorial debido a la situación económica que afrontan las familias bolivianas a consecuencia de la pandemia.

Referente al precio de la soya, refirió que escaló de manera gradual en los últimos meses, pasando de Bs 1.750 a Bs 2.250 la tonelada, de enero a la fecha. En porcentaje representa un alza del 28%. “Este incremento es un golpe fuerte al sector, ya que este insumo representa entre un 15% y 20% en el costo de producción”, expresó Daher.

Indicó que la subida de precio de este derivado del grano de soya puede ser lapidario para el sector que ha registrado baja animal en las granjas debido a la contracción de la demanda por la crisis en los bolsillos de los consumidores. El cierre de unidades productivas es otro efecto que impacta en la generación de empleos en el sector.

Desde la Asociación Departamental de Avicultores (ADA), el presidente Ricardo Alandia, afirmó que el sector nuevamente es castigado por dos frentes. Por un lado, por la decisión unilateral de la Unidad de Sustancias Controladas de reducir de 120 a 30 días las autorizaciones de compra de calcita (fuente de calcio en alimento balanceado). 

“Si con 120 días era un calvario obtener el permiso, con 30 días dejaremos de ser productores para convertirnos en tramitadores”, enfatizó, al protestar por este tipo de trabas que, a su criterio, desmotivan al productor.

Dio cuenta de que la segunda preocupación está relacionada con el incremento del precio de la harina solvente de soya que escaló a Bs 2.250 la tonelada desde este mes. Expresó que el alza, además de ser unilateral, es abusivo y atenta contra la economía sectorial que está deprimida por la caída de la demanda y la pandemia que dejó graves secuelas económicas en el sector.

Alandia denunció que el sector industrial del complejo oleaginoso está incumpliendo el reglamento del decreto que libera la exportación de grano de soya, que establece criterios técnicos y ecuaciones para fijar el precio de este alimento básico para la nutrición avícola. El sector avícola alcanza una demanda que asciende a 680.000 toneladas de harina de soya.

“Creemos que el incremento del precio de la soya impactará en la reducción de la oferta de pollo porque alentará el cierre de granjas y la otra consecuencia directa será el desempleo”, sentenció Alandia. 

Con datos de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), a escala nacional, existen 3.500 avicultores de carne y huevo y unos 1.080 porcinocultores. Hacen notar que, en la producción porcina familiar existen miles de unidades que producen para abastecer el consumo nacional. Estiman una demanda de 1.150.000 toneladas de maíz, 850.000 de sorgo y 650.000 de torta de soya.