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Muchos sectores se han visto preocupados por la reactivación económica, sobre todo después de la crisis que trajo la pandemia por el coronavirus, entre ellos la Cámara de Mujeres Empresarias de Bolivia (Camebol), la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco).

Desde Camebol sugieren cinco ejes porque afirman que las nuevas medidas estatales (para sostener y dar alivio financiero a las micro, pequeñas y medianas empresas durante y después de la cuarentena) no garantizan la sostenibilidad y competitividad de las empresas en el mediano plazo.

Estos ejes son representación equitativa e igualitaria, reforma tributaria, programas de desarrollo, flexibilización laboral e incentivos para la digitalización de negocios.

Por otro lado, la CNC presentó al Gobierno la propuesta del sector empresarial que contempla acciones inmediatas, como la creación de un comité económico para atender la emergencia sanitaria; líneas de crédito para reponer la liquidez en las empresas; una reducción de impuestos para los sectores de comercio, servicios y turismo; un fondo de apoyo al empleo formal y un impulso a la inversión.

Estas medidas son parte de la propuesta empresarial denominada ‘Una mirada más allá de la emergencia’, que también contempla ocho acciones a mediano plazo para impulsar el cambio en el modelo de desarrollo del país.

En reuniones realizadas en abril entre la Cainco y la presidenta de Bolivia, Jeanine Áñez, esta entidad presentó al Gobierno nacional una serie de propuestas para transferir recursos a los hogares más vulnerables, diferir el pago de impuestos y aportes patronales, dar créditos de liquidez al sector empleador y garantizar el abastecimiento de alimentos y medicamentos ante la cuarentena a la que ingresó el país.

Desde la entidad empresarial consideran que el Gobierno nacional debe actuar con pragmatismo, inyectando a la economía recursos frescos para atender las necesidades actuales y para un plan de recuperación. En este sentido, propone ampliar aún más las transferencias de recursos a los hogares, abarcando a familias comprendidas en la ‘Tarifa Dignidad’, prestatarios de microcréditos en el sistema financiero, aportantes activos al Sistema Integral de Pensiones, y asalariados dependientes. Con ello, el Gobierno alcanzará a diferentes estratos socioeconómicos que deben subsistir y que han tenido que interrumpir sus actividades debido al distanciamiento social.

De igual forma, la Cainco planteó medidas para dotar de liquidez y preservar el empleo de la gente a través de financiamiento con recursos del BCB con líneas de crédito para capital de operaciones con periodos de gracia, bajos intereses y plazos razonables, implementación de programas complementarios del BDP a empresas sin cartera vigente, refinanciamiento de créditos vigentes con plazos extendidos, aceleración en el pago de deudas del Estado a proveedores privados, reprogramaciones en el mercado de valores para emisores no financieros del sector productivo, ampliación de los plazos de diferimiento para el pago del IVA, IT e IUE, así como para los planes de pago vigentes y los regímenes especiales, al igual que los aportes a la seguridad social de corto plazo (Cajas de Salud) y de largo plazo (AFP). 

La institución considera que se debe dar un tratamiento diferenciado sector por sector, ya que cada uno tiene sus particularidades y requiere acciones específicas de acuerdo con la naturaleza de su actividad.