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El boliviano de a poco deja de lado el uso de efectivo. De acuerdo con el reporte estadístico mensual de operaciones del sistema de pagos nacional del Banco Central de Bolivia (BCB), entre enero y agosto de este año el número de órdenes electrónicas de transferencia de fondos superó las 30 millones de transacciones. Esa cantidad, es un 55% mayor a la registrada en los primeros ocho meses de 2019.

En lo que respecta al valor que alcanzaron esas operaciones, superó los Bs 256 millones, pero es un 8% menor al monto registrado entre enero y agosto del año pasado.

Los usuarios digitales del sistema financiero boliviano también están utilizando más sus tarjetas electrónicas, según el reporte del BCB. En los primeros ocho meses del año el número de operaciones realizadas con este medio de pago (más de 28 millones) creció un 4%, con respecto a igual periodo de 2019 (más de 27 millones).

En tanto, el valor de las transacciones realizadas con tarjetas electrónicas superó los Bs 6.400 millones, cantidad un 19% menor a la registrada entre enero y agosto de la pasada gestión.

El analista financiero Jorge Velasco explicó que el comportamiento de las operaciones de órdenes electrónicas de transferencia de fondos se debe a la pandemia, que incrementó la utilización de medios digitales de pago.

En tanto, la disminución del valor de esas transacciones, según Velasco, se debe a la iliquidez que existe debido a la crisis económica y sanitaria. “Aumentaron las operaciones, pero de montos menores, tanto de tarjetas como de transferencias, pero los valores bajaron. Esto en forma general de todas las personas”, dijo.

Comodidad y seguridad

José Luis Carrasco, brand manager de Fridosa, explicó que en la app de delivery cuentan con las opciones de transferencia y el pago con tarjeta al momento de entregar el pedido. Esta última alternativa, acapara el 70% de las formas de pago de los clientes. “En nuestras tiendas Fricarnes las transacciones en efectivo y con tarjeta están al 50%, respectivamente”, dijo.

Para Carrasco, en negocios con buena reputación y credibilidad es confiable pagar con tarjeta, no así en lugares donde no se ve la tarjeta todo el tiempo y donde la podrían clonar. Además, pagar con tarjeta en negocios como supermercados representa no pelear por los centavos de cambio con el cajero. El tema del manejo de efectivo por miedo a contagio de Covid-19 ahora es otro factor importante, señala el ejecutivo.

Por su parte, Stefan Postey, retail manager de Multicenter, manifestó que los pagos con tarjetas crecieron del 53% el año pasado a un 57% en 2020. En tanto, en la tienda digital los pagos con tarjeta concentran el 30% del total de las transacciones, mientras que las transferencias bancarias un 36% y el pago en efectivo (contra entrega) el 34%.

A decir de Postey, los clientes están evitando utilizar dinero en efectivo debido al coronavirus. “Lo que debería haber pasado en Bolivia en los próximos cinco años se aceleró y pasó todo en cinco meses. La pandemia ayudó, en cierta forma, a que las empresas le pongan todo su esfuerzo a acelerar todo el tema digital”, indicó.

De acuerdo con Velasco, la cuarentena impactó negativamente en el modelo de negocio de muchas empresas que dependían de los canales físicos, pero la implementación de los canales digitales ayudó a afrontar esa situación y encontrar nuevos nichos de mercado y clientes.

Época compleja

El economista Marcelo Núñez manifestó que se nota claramente la disminución en el valor total de las operaciones en el sistema financiero boliviano, tanto en moneda nacional como moneda extranjera, el cual se redujo un 12% en el periodo 2018-2020 (de enero a septiembre).