Escucha esta nota aquí

Hace unos 13.500 millones de años, cuando el Universo era joven, las primeras estrellas –más masivas que nuestro Sol– se formaron en la oscuridad únicamente por hidrógeno y helio. Las estrellas que han sobrevivido hasta nuestros días, las de segunda generación –de poca masa–, son el resultado de estas primeras estrellas y de la liberaron de gas enriquecido con elementos químicos que surgieron de sus explosiones de supernovas.

Es por este motivo que, para los científicos de todo el mundo, la búsqueda de las primeras estrellas del universo, formadas tras una Edad Oscura inmediatamente posterior al Big Bang, sigue siendo una de las fronteras más fascinantes de la astrofísica y la cosmología.

Las estrellas que "encendieron" el universo

Hasta ahora, no hemos encontrado ninguna de estas primeras estrellas, conocidas como estrellas de la Población III, pero por primera vez, los astrónomos podrían haber detectado pruebas de estas, las cuales efectivamente "encendieron" el universo, según un estudio publicado en la revista Astrophysical Journal Letters.

Los científicos han asegurado que a través de análisis de las observaciones del Very Large Telescope de la ESA han encontrado una descendiente directa: AS0039, una estrella enana marrón en la galaxia enana Sculptor, a 290.000 años luz de distancia, que, según el estudio, tiene una composición química que sugiere que incorpora elementos de una estrella de Población III, que se convirtió en hipernova.

Características químicas excepcionales

Los científicos describieron a AS0039 como la "estrella más pobre en metales descubierta hasta ahora en cualquier galaxia externa". Además, según el análisis dirigido por la astrónoma Ása Skúladóttir, de la Universidad de Florencia (Italia), AS0039 tiene la menor abundancia de carbono jamás vista en ninguna estrella.

"Estamos en presencia de una estrella secundaria con características químicas excepcionales: baja en hierro, AS0039 ni siquiera es rica en carbono y tiene una cantidad extremadamente baja de magnesio en comparación con otros elementos más pesados, como el calcio", explica Skúladóttir en un comunicado de prensa.

"La explicación de su singularidad es que el antiquísimo fósil estelar estudiado se formó en un entorno enriquecido por las sustancias químicas liberadas por una primera estrella de unas 20 masas solares que explotó como hipernova, es decir, con una energía 10 veces superior a la de las supernovas normales de masa similar", señaló en el comunicado Skúladóttir y Stefania Salvadori, las dos coautoras del estudio.

Aunque no es la primera vez que se descubre un candidato a estrella formado por los restos de una estrella de población III, los investigadores afirman que su candidato encaja fácilmente en el modelo de origen de una hipernova simple sin necesidad de física adicional.

Entender cómo se encendieron las luces

Según expertos, las nuevas observaciones e investigaciones sobre AS0039 y otros restos de la población III, podría darnos la oportunidad espectacular para intentar comprender las primeras estrellas del Universo y entender mejor los procesos que llevaron a nuestro universo desde la oscuridad llena de gas hasta el maravilloso desorden estelar que podemos observar cada noche.

"El estudio demuestra que el análisis de los fósiles estelares no solo permite determinar indirectamente la masa de las primeras estrellas, sino que también nos proporciona información crucial sobre la energía de las primeras explosiones de supernovas. Y, por tanto, sobre los primeros pasos del universo", afirma Salvadori.

Editado por Felipe Espinosa Wang.


Comentarios