Escucha esta nota aquí

Muchos republicanos celebran a su presidente como el "salvador de la nación” en la convención de esta semana. Pero hay una profunda grieta en el partido.

Stacey está de visita en Washington, D.C. proveniente de Arizona. Cuando descubre al equipo de DW frente al Lincoln Memorial, grita "Trump 2020" y levanta los brazos. Es una apasionada admiradora de Trump: "Antes era demócrata", explica. Pero eso se acabó. Para ella, los demócratas se han convertido en "comunistas socialistas". Ahora celebra a Donald Trump, que "ha hecho de Estados Unidos un país mejor en los últimos cuatro años más o menos”, dice, y agrega que "con Trump, mis impuestos han bajado y mi calidad de vida es mejor".

Detesta movimientos como Black Lives Matter, que se manifiestan contra las políticas de Trump. "Son organizaciones terroristas; algo así como las Camisas Pardas de Hitler", afirma. La republicana aprecia que bajo un presidente como Trump, no ha tenido que preocuparse por la corrección política. "Me gusta el hecho de que puedo decir y hacer lo que quiera", asegura Stacey.

Trump como "protector de la libertad y héroe de la clase media”, esa es la imagen que el Partido Republicano presenta en su convención virtual esta semana, porque debido a la pandemia, la gran fiesta con miles de seguidores y lluvia de confeti fue cancelada. Pero al igual que los demócratas la semana pasada, los republicanos se han estado celebrando durante cuatro noches seguidas desde este lunes, con videos y discursos que la gente puede seguir en Internet o en la televisión.

Tensión entre los republicanos

En la primera noche, además del hijo mayor de Trump, Donald Trump Jr., y su novia Kimberly Guilfoyle, muchos estadounidenses "comumes" como enfermeras, soldados y camioneros, así como conocidos políticos republicanos, como la ex embajadora de la ONU Nikki Haley, hicieron campaña para la reelección del presidente en ejercicio.

"Este presidente cuenta con un balance lleno de éxitos", dijo Haley sobre Trump. "El ex vicepresidente (el candidato presidencial demócrata Joe Biden, editor) solo tiene debilidad y fracasos". El orador principal, Charlie Kirk, fundador de una organización estudiantil conservadora, llamó a Trump "guardaespaldas de la civilización occidental".

La segunda noche fue un asunto familiar. Los televidentes vieron a los hijos de Trump, Tiffany y Eric, y a su esposa Melania, quien enfatizó su honestidad y franqueza: "Siempre sabes lo que está pensando, te guste o no".

Si bien, antes de la convención, los índices de aprobación de Trump dentro de su propio partido eran regularmente cercanos al 90%, hay resistencia entre los republicanos contra su propio presidente. Desde finales de 2019, más y más grupos están surgiendo dentro del campo conservador en contra de la reelección de Donald Trump.

La tensión es probablemente más evidente en la pareja Conway: Kellyanne Conway, asesora del presidente de EE.UU., y el abogado George Conway, uno de los críticos más duros de Trump y cofundador del Proyecto Lincoln, el cual - nombrado en honor al presidente Abraham Lincoln, un héroe republicano - utiliza, entre otras cosas, anuncios publicitarios para crear un estado de ánimo en contra del presidente. 

La semana pasada, ambos se retiraron de sus respectivos puestos, citando razones familiares. Como pareja, no es fácil estar en lados opuestos de la brecha que atraviesa el partido republicano.

El valiente apoyo a Joe Biden

Varios ex políticos republicanos también se han pronunciado públicamente contra Trump. A mediados de agosto, los "Antiguos funcionarios republicanos de seguridad nacional a favor de Biden" emitieron una declaración en la que afirmaban que Trump representaba un riesgo para la seguridad nacional de Estados Unidos y que no estaba en condiciones de seguir gobernando el país. 

Entre los firmantes de esta declaración se encuentran el ex embajador de Estados Unidos en Alemania, Richard Burt, y James Kelly, quien fue subsecretario de Relaciones Exteriores durante el mandato del presidente George W. Bush.

Que Trump sea una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU. es también la preocupación de Joe Walsh. El republicano se enfrentó a Trump en las primeras primarias de Iowa este año, "porque era importante que un republicano dijera en público que Donald Trump no era apto para el puesto", dijo Walsh.

Después de ganar solo el 1,1 por ciento de los votos en el caucus republicano de Iowa, Walsh abandonó su candidatura, mas no su lucha contra Trump. En este verano de 2020, fundó el Proyecto Bravery. La organización está diseñada para ayudar a los republicanos y otros conservadores que no quieren un segundo mandato de Trump a hacer campaña por Joe Biden en sus propias comunidades. 

"Estas son personas que nunca han hecho campaña por un demócrata", dice Walsh. El "Proyecto Coraje", los apoya con consejos y eventos virtuales. Después de todo, como republicano, no es fácil ir a tocar a la puerta de tu vecino conservador para pedirle que vote por Joe Biden, explica Walsh. "Se necesita valentía".

"El partido no importa"

Jack Spielmann es uno de los decepcionados en Michigan. "He sido republicano toda mi vida", dice. Votó por Trump en 2016. "Había votado por los republicanos durante 40 años, ese era mi partido", dice el consultor de seguridad de Internet. Pero su alegría se convirtió rápidamente en estupefacción. Spielmann estaba horrorizado por los tweets de Trump y su política exterior. "Fue terrible cómo defraudó a los kurdos", dice Spielmann. "Se apartó de nuestros aliados. Está perjudicando al país y al mundo entero".

También está decepcionado con las acciones de Trump en la crisis de la pandemia. "Trump ha dicho que no se hace responsable de lo que ha pasado. Pero hay que ser un buen líder", dice Spielmann, que fue miembro del ejército durante 30 años. Él votará por Joe Biden en noviembre, promete: "El partido no es importante. Lo que importa ahora es sacar a Trump de la Casa Blanca".

Joe Walsh está convencido de que es posible: "Si consiguen que unos miles de votantes republicanos decepcionados como Spielmann voten por Biden en estados clave, Trump perderá en noviembre”.

(jov/er)