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Miles de estadounidenses llenaron las calles del país ayer viernes con marchas festivas o silenciosas para conmemorar el 155 aniversario de la abolición de la esclavitud, en pleno periodo de tensiones y de reflexión sobre la discriminación y el racismo sufrido por la comunidad negra.

Varias manifestaciones tuvieron lugar en ciudades como Washington, Nueva York, Atlanta, Chicago y Los Ángeles con motivo del "Juneteenth" (contracción de junio y 19 en inglés), el día de 1865 en que los últimos esclavos fueron liberados en Texas.

La fecha suele celebrarse con servicios de oración y reuniones familiares, pero este año, la muerte de varios afroestadounidenses a manos de la policía envolvió al país en marchas masivas en pleno debate sobre el racismo que marcó su pasado e impregna la sociedad.

Cientos de personas denunciaron ante el monumento en memoria de Martin Luther King en Washington "el racismo, la opresión y la violencia policial", respondiendo al llamamiento de los equipos locales de baloncesto.

Cerca de la Casa Blanca, otro grupo de manifestantes paseaba en un ambiente distendido por la recién bautizada Black Lives Matter Plaza (Plaza de las Vidas Negras Importan).

"No podremos eliminar a todos los policías racistas, pero queremos echar a la mayoría de ellos y hacerles rendir cuentas", dijo Joshua Hager, de 29 años.

George Floyd, afroestadounidense de 46 años, fue asfixiado por un oficial de policía blanco que lo arrestó en Minneapolis el 25 de mayo. Sucumbió después de permanecer más de ocho minutos bajo la rodilla de Derek Chauvin.

La difusión de la escena, filmada por transeúntes, provocó una onda expansiva en el país y multitudinarias manifestaciones, a veces marcadas por actos de violencia y saqueos.

Otro suceso en Atlanta atizó el enojo: el 12 de junio, un oficial de policía blanco mató de dos balazos en la espalda a Rayshard Brooks, un afroestadounidense que intentaba escapar de un arresto por ebriedad. Como en Minneapolis, el oficial fue despedido de la fuerza y acusado de asesinato.

En otro caso, el alcalde de la ciudad de Louisville (centro) anunció el despido de un policía implicado en la muerte de una enfermera negra, Breonna Taylor, asesinada en su apartamento en marzo.

Varios miles de manifestantes marcharon a través del puente de Brooklyn de Nueva York a Manhattan el viernes, gritando los nombres de hombres y mujeres negros asesinados por la policía en los últimos años.

Por la noche, manifestantes derribaron la única estatua de un general confederado que había en la capital de Estados Unidos, según imágenes transmitidas por medios estadounidenses.

El presidente Donald Trump se quejó en Twitter de que "la policía de Washington no está haciendo su trabajo al observar cómo se destruye y se quema una estatua".

"Estas personas deberían ser arrestadas de inmediato. ¡Una desgracia para nuestro país!", añadió, sobre las imágenes transmitidas por ABC7 News, que mostraban a varias personas tirando de una cuerda atada a la figura del general Albert Pike.