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Los expresidentes de Estados Unidos, Bill Clinton, George W. Bush y Barack Obama, condenaron ayer la toma del Capitolio por una turba de partidarios del presidente Donald Trump, al que algunos responsabilizaron de lo ocurrido.

"La Historia recordará correctamente la violencia de hoy en el Capitolio incitada por el presidente en funciones, quien ha continuado sin fundamentos la mentira sobre el resultado electoral legal, como un momento de gran deshonor y vergüenza para nuestra nación", afirmó el expresidente Obama (2009-2017) apuntando a Trump.

Republicano como Trump, el expresidente George W. Bush (2001-2009) se declaró "consternado por el comportamiento imprudente de algunos líderes políticos desde las elecciones y por la falta de respeto mostrado hoy por nuestras instituciones, nuestras tradiciones y nuestra aplicación de la ley".

Bush: "Es repugnante y desgarrador"

"Es repugnante y desgarrador", dijo Bush sobre la entrada de los partidarios de Trump en el Congreso después de que el presidente dijera en un mitin en Washington que "no concederá nunca" la victoria de Joe Biden en las elecciones del 6 de noviembre y reiterara sus infundadas denuncias de un fraude masivo.

Bush agregó que lo visto este miércoles por los medios de comunicación "es como se disputan los resultados electorales en una 'Banana Republic' (república bananera), no en nuestra república democrática".

Clinton: "un asalto sin precedentes"

"Hoy enfrentamos un asalto sin precedentes a nuestro Capitolio, nuestra Constitución y nuestro país. El asalto fue alimentado por más de cuatro años de políticas venenosas que difundieron información errónea deliberada, sembraron desconfianza en nuestro sistema y enfrentaron a los estadounidenses entre sí", dijo el expresidente Bill Clinton.

Por su lado, la ex primera dama y excandidata a la Presidencia Hillary Clinton tachó de "terroristas nacionales" a los que "atacaron uno de los fundamentos de nuestra democracia: la transferencia pacífica del poder después de elecciones libres".

Más cauto, el Centro Carter, del presidente demócrata Jimmy Carter, dijo en un comunicado que aunque apoya el derecho a protestar pacíficamente de los estadounidenses, "condena fuertemente las amenazas y la violencia de cualquier clase".

En un comunicado, la institución exhortó a que continúe el proceso de certificación de los resultados de las elecciones del 6 de noviembre y subrayó que "es tiempo de apoyar una transición pacífica y de trabajar juntos para un futuro próspero y compartido".

Romney y Sanders duros con Trump

Por su parte, el senador republicano Mitt Romney fue uno de los más contundentes a la hora de señalar a los responsables: "Lo que sucedió hoy en el Capitolio de los Estados Unidos fue una insurrección, incitada por el presidente de los Estados Unidos".

Desde el otro lado del espectro político, el senador socialista Bernie Sanders coincidió con Romney: "El hombre directamente responsable del caos de hoy es Donald Trump, quien ha dejado en claro que hará cualquier cosa para permanecer en el poder, incluida la insurrección y la incitación a la violencia".

"Trump pasará a la historia como el peor y más peligroso presidente de la historia", dijo Sanders.

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