Magistrados electorales calificaron este cuarto allanamiento como un nuevo "acto intimidatorio" para desacreditar el triunfo del opositor Bernardo Arévalo en el balotaje del 20 de agosto

29 de septiembre de 2023, 22:40 PM
29 de septiembre de 2023, 22:40 PM

La sede del tribunal electoral de Guatemala fue allanada el viernes (29.09.2023) por la cuestionada Fiscalía para requerir las actas del proceso electoral que llevó a la presidencia al socialdemócrata Bernardo Arévalo, quien denuncia un "golpe de Estado en curso".

"El operativo se desarrolla en seguimiento a las diligencias realizadas en la sede del COPE (Centro de Operaciones del Proceso Electoral) y tiene como fin recabar información para fortalecer la investigación", indicó la Fiscalía en la red social X (antes Twitter).

Ese operativo y el de este viernes fueron dirigidos por el fiscal Rafael Curruchiche, quien ha orquestado múltiples actuaciones contra el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y el partido Semilla de Arévalo, hechos que han sido cuestionados en Guatemala y en el extranjero.

Es el cuarto allanamiento

Con este allanamiento, suman cuatro los operativos en sedes del TSE autorizados por el juez Fredy Orellana a pedido de la criticada Fiscalía Especial Contra la Impunidad, que dirige Curruchiche.

La acción fue rechazada por los magistrados del tribunal electoral que la calificaron como un "acto intimidatorio" para poner en duda los resultados de los comicios generales del 25 de junio y el balotaje que ganó Arévalo el 20 de agosto.

El 12 de septiembre, la Fiscalía allanó las instalaciones donde se resguardan las papeletas de votación de los dos comicios en seguimiento a una denuncia por supuestas anomalías en el proceso electoral.

Los operativos han sido respaldados por la fiscal general, Consuelo Porras, incluida por Estados Unidos junto a Curruchiche en un listado de personajes "corruptos" y antidemocráticos" de Centroamérica.

El presidente electo Arévalo ha calificado las operaciones de la fiscalía como un "golpe de Estado" para evitar que asuma el poder el 14 de enero y ha pedido en reiteradas ocasiones la renuncia de Porras, Curruchiche y Orellana, este último también considerado "corrupto" por Washington.