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En tiempos de crisis, la desinformación y los juicios precipitados son un veneno que se propaga con especial rapidez por el cuerpo. Qué no se dice de la UE: que todo lo ha hecho mal; que pidió muy pocas dosis de vacuna; que optó por la vacuna incorrecta y luego irritó a los fabricantes; que, a este paso, en el mejor de los casos, el 70 por ciento de la población total estará vacunada el verano de 2025.

¿Estamos perdiendo el norte? Todos estamos hartos del confinamiento, del teletrabajo en casa, e incluso la luz al final del túnel no mejora el estado de ánimo. Todo lo contrario. No obstante, las múltiples críticas a la estrategia de vacunación europea son más que exageradas.

Cualquier país puede comprar la vacuna china

Primero lo positivo: la adquisición conjunta de la vacuna no solo surtió efecto para la UE, sino también evitó la competencia en Europa. Además, cada país es libre de comprar vacunas chinas o rusas de manera adicional, como lo hace Hungría, por ejemplo. Si las cosas no van lo suficientemente rápido en la UE, se puede llevar a cabo una aprobación de emergencia por separado para cualquier medicamento

Y precisamente esto nos lleva a Gran Bretaña, el maestro de los "exits". Pero siempre vale la pena separar la propaganda de los hechos. Hay tres razones muy simples por las que el Reino Unido está actualmente a la cabeza de la vacunación: en primer lugar, los británicos optaron por la aprobación de emergencia y, por lo tanto, partieron más rápido del punto de salida. Los 27 países de la UE aceptaron este hecho, sin embargo, porque era importante para todos que las compañías asumieran al menos parte de la responsabilidad, en caso de que algo saliera mal al vacunar a las personas.

En segundo lugar, a diferencia de la UE, los británicos optaron por no crear reservas para una segunda dosis de las vacunas. En el país se vacunará por segunda vez tres o cuatro meses después de la primera. Es un paso valiente y correcto. El Ministro de Salud alemán también ha planteado administrar la vacuna AstraZeneca a personas menores de 65 años, independientemente de la segunda dosis.

Sin embargo, teniendo en cuenta los ataques actuales contra la UE, también se deben considerar los contraargumentos: los Estados miembros decidieron deliberadamente no hacerlo, porque temían que el virus pudiera adaptarse más rápidamente a la vacuna. Querían estar seguros.

En tercer lugar, los británicos tuvieron simplemente suerte. Sobre todo Boris Johnson, que explota al máximo el hecho de estar a la cabeza en número de vacunaciones: Miren, el "brexit” ha merecido la pena. Ese es su mensaje.

Si se cree al gigante farmacéutico AstraZeneca, la UE simplemente tuvo mala suerte de que surgieran problemas de producción precisamente en una planta europea. La cuestión es si esta circunstancia, en una empresa global, no debería tener las mismas consecuencias para todos los clientes por igual.

No todo salió bien

Está claro que también se han cometido errores. Las citas de vacunación se dieron demasiado pronto, y en Bruselas tampoco todo salió bien. Por ejemplo, la presidenta de la Comisión admitió que se podría haber invertido más dinero en la creación de capacidad de producción. Es cierto, pero esa medida presupone que las empresas luego cumplan con los contratos de suministro. La vacuna fabricada en Bélgica por Pfizer / Biontech, se suministra al Reino Unido desde diciembre. En cambio, las de AstraZeneca, prefinanciadas por la UE, todavía están por llegar. Entonces, ¿por qué invirtió la UE 336 millones de euros?

Y en cuanto al reproche de que la UE debería haber gastado más dinero: ¿Qué habrían dicho los críticos si muchos desarrollos de vacunas no hubieran tenido éxito y Bruselas hubiera arrojado por la ventana miles de millones de euros? ¿Qué pasaría si las instalaciones estuvieran listas para la producción en masa, pero no hubiera una vacuna viable? La UE ha hecho exactamente lo que los Estados miembros han estado exigiendo durante años: ¡Ser eficiente y no desperdiciar nuestro dinero en Bruselas!

Alta curva de vacunación a finales de la primavera

Nada de esto tiene que ver con una sana autocrítica. Si se mira la lista de quiénes han sido vacunados dos veces en la UE, la situación se ve diferente. El médico y eurodiputado Peter Liese ha constatado que países de la UE, como Alemania e Italia, están por delante de los británicos y muy por delante de Japón o Canadá.

Gracias a años de financiación para la investigación a través de la UE, estamos en la cómoda posición de tener varias vacunas a la vez. Y cada vez son más.

Siempre estuvo claro que el primer trimestre de 2021 sería duro. Deberíamos aprovechar el tiempo para preparar todo para las próximas vacunas. Lamentarse es un desperdicio de energía. La crítica excesiva es contraproducente. Y llegados a este punto: hay mucho que aprender de los británicos. Por ejemplo, vacunar las 24 horas del día, los siete días de la semana, tan pronto como haya suficientes vacunas disponibles. Entonces, la UE también podría obtener una elevada curva de vacunación a finales de la primavera y demostrar que la solidaridad y la minuciosidad, sin duda, conducen al éxito.

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