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El color rosado intenso seguía tiñendo este domingo una laguna de la Patagonia por efecto de los químicos de desechos industriales volcados por empresas pesqueras, un fenómeno que prendió las alertas de vecinos y ambientalistas en esta región del sur de Argentina.

"Para nosotros es la imagen de la desidia del gobierno provincial. Los que deberían controlar son los que autorizan el envenenamiento de la gente, así de paradójico es", dijo a la AFP el ambientalista Pablo Lada, tras constatar que la Laguna de Corfo, a 30 kilómetros de Trelew, la ciudad de 120.000 habitantes donde reside, permanece teñida de rosa.

Las autoridades provinciales de Chubut, donde se ubica la laguna, señalaron la semana pasada que el color rosado desaparecería en algunos días.

El conservante sulfito de sodio

La coloración se debe al sulfito de sodio, un conservante antibacteriano utilizado para preservar los langostinos para su exportación, que contamina las napas del río Chubut y las aguas en ciudades de la región.

"La coloración se debe a un conservante, el sulfito de sodio. Es un antibacteriano que contamina también las napas del río Chubut y aguas de las ciudades de la región. La ley ordena el tratamiento de tales líquidos antes de ser volcados", dijo el viernes a la AFP el ingeniero ambiental y virólogo Federico Restrepo, experto colombiano que reside y trabaja en el país.

La laguna ocupa un espacio de entre 10 y 15 hectáreas. Está situada en el Parque Industrial de Trelew, ciudad fundada por impulso de la inmigración galesa en el siglo XIX, al igual que la popular colonia de Gaiman.

Vecinos denunciaron olores nauseabundos y proliferación de insectos, entre otros daños al medio ambiente.

Conflicto ambiental en la vecina ciudad de Rawson

No es la primera vez que este color aparece en la laguna, histórico lugar de descarga de efluentes del parque industrial de Trelew, pero la cuestión se agravó en las últimas semanas como derivación de un conflicto ambiental en la vecina ciudad de Rawson, capital de la provincia de Chubut.

Hartos de la contaminación y de no ser escuchados, los vecinos de un barrio de bajos recursos de Rawson conocido como 'Area 12' bloquearon el paso a los camiones con desechos de la industria pesquera que a diario atravesaban sus calles.

"Lo de Rawson es más grave. Es espantoso. Los líquidos eran vertidos sin procesamiento alguno en grandes piletones construidos de manera precaria por las empresas pesqueras. Se infiltran a las napas. Son decenas de camiones diarios, los vecinos se cansaron", denunció Lada, miembro del Movimiento Antinuclear de Chubut, una oenegé que integra la Unión de Asambleas de Comunidades de Chubut.

"No puede ser que se minimice algo tan grave"

Impedidos de verter sus efluentes en Rawson, las pesqueras acudieron a las autoridades provinciales que les otorgaron un permiso provisorio para que los vuelquen en la laguna de Corfo (Corporación de Fomento de Chubut), bajo jurisdicción de Trelew, lo que generó un conflicto entre ambos distritos.

"Se hizo un acuerdo con una empresa (que transporta efluentes de las pesqueras) para volcar líquidos en la laguna de Corfo. El color rojizo no provoca daño y en unos días desaparecerá", afirmó la semana pasada el responsable de Control Ambiental de la provincia, Juan Micheloud.

El secretario de Planificación de la comuna de Trelew, Sebastián de la Vallina, respondió: "No puede ser que se minimice algo tan grave".

La responsable del traslado y tratamiento de los efluentes es la empresa RASA (Rawson Ambiental) conformada por un consorcio de empresas pesqueras.

En Chubut, la ley obliga a las empresas a procesar la pesca para exportación –fundamentalmente langostinos y merluza– en el mismo territorio provincial, transformándose en un sector que genera miles de empleos en una provincia sumida en una crisis económica y política desde hace un lustro.

Decenas de empresas de capitales extranjeros operan en la zona para la pesca en aguas de jurisdicción argentina del océano Atlántico.

"El procesamiento de la pesca genera trabajo, mucha mano de obra, es cierto. Pero son empresas con ganancias multimillonarias que no quieren pagar el flete para llevar los efluentes a una planta de tratamiento que ya existe en Puerto Madryn, a 60 kilómetros, ni construir una planta más cerca para tratarlos", advirtió Lada.

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