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El narcotraficante Pablo Escobar murió abatido por fuerzas del orden en Medellín, en diciembre de 1993. Pese al deceso, William Duque, mayordomo de una de las fincas de Escobar, permaneció en la propiedad durante más e dos décadas. Por ello, considera que es el legítimo propietario de La Manuela, ubicada en Antioquia.

A lo largo de los años, y pese a no contar con escrituras de la finca a su nombre, Duque mandó colocar anuncios y cercas para delimitar la propiedad. "Aunque dejó intacta la casa principal (ahora en ruinas), mejoró la vivienda del servicio, convirtió las caballerizas en habitaciones, cuidó de las especies arbóreas, y realizó el mantenimiento al alumbrado y los senderos”, según consta en actas de la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia de Colombia.

Por estas y otras aportaciones, Duque ha acudido tres veces a la justicia colombiana, a fin de ser reconocido como legítimo propietario de la finca. Su máximo argumento es el largo periodo que ha permanecido en La Manuela, sin que nadie más haya reclamado la propiedad. La familia de Pablo Escobar jamás regresó a la finca tras la muerte del narcotraficante.

El fallo de la Corte Suprema es lapidario, y contempla el origen de los recursos con los que fue levantada la finca: "Crimen, fraude, inmoralidad o corrupción no pueden generar ni consolidar derechos”, afirmas los jueces colombianos.

EL(Semana, El Espectador)