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Armenia y Azerbaiyán se hallaban este domingo (27.09.2020) al borde de la guerra tras estallar violentos combates que dejaron al menos 24 personas muertas en la región separatista de Nagorno Karabaj, apoyada por Armenia, una escalada que suscitó llamados internacionales al cese de hostilidades.

En Rusia -que suministra armas a ambos países- el presidente Vladimir Putin llamó al cese de los enfrentamientos, los peores en esta zona disputada desde 2016 cuando murieron 110 personas.

Después de Moscú, Francia -mediador del conflicto con Rusia y Estados Unidos dentro del Grupo de Minsk- pidió el cese de las hostilidades, al igual que la Unión Europea. El presidente francés, Emmanuel Macron, manifestó el domingo su "viva preocupación" y exigió "firmemente el cese inmediato de las hostilidades".

Por su parte, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, insistió igualmente a "cesar de inmediato los combates [...] y a regresar cuanto antes a negociaciones significativas". Guterres tiene intención de reunirse con el presidente azerbaiyano, Ilham Aliev, y el primer ministro armenio, Nikol Pashinyan. Estados Unidos reaccionó poco después y pidió a ambas partes "cesar inmediatamente las hostilidades".

¿Por qué hay combates en Nagorno Karabaj?

Ningún bando dio explicaciones detalladas sobre este repunte de la violencia. Cada uno afirmó que había replicado a las provocaciones del otro y se culpan mutuamente de iniciar los combates. El primer ministro Nikol Pashinyan acusó a su enemigo histórico de haber "declarado la guerra al pueblo armenio" atacando Nagorno Karabaj, región separatista en Azerbaiyán de mayoría armenia, sobre la que la capital Bakú no tiene el control desde la caída de la Unión Soviética.

El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliev denunció por su parte una "agresión" armenia y prometió "vencer" a Ereván. Los dos bandos intercambian -desde por la mañana- disparos de artillería, desplegaron blindados y Azerbaiyán realizó bombardeos aéreos.

Las autoridades de Karabaj reconocieron que habían perdido 17 soldados, y que más de un centenar resultaron heridos. Igualmente murieron dos civiles. Bakú no publicó el balance de sus bajas militares, pero dio cuenta de la muerte de una familia azerí de cinco miembros. Tanto Armenia como Azerbaiyán declararon la ley marcial. Ereván decretó incluso la movilización general. En Bakú, y en otras grandes ciudades, se impuso un toque de queda nocturno.

Las dos antiguas repúblicas soviéticas están en conflicto desde hace décadas por la región de Nagorno Karabaj, donde a principios de los años 1990 una guerra causó 30.000 muertos. Desde entonces Bakú quiere recuperar el control. Negociaciones de paz están en punto muerto desde hace años.

ama (afp, dpa, Reuters, Sky News)