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Tres personas han recibido disparos y una de ellas ha muerto la noche del sábado al domingo (31.05.2020) en Indianápolis durante las protestas raciales que se desarrollan en diferentes puntos de Estados Unidos desde la muerte del afroamericano George Floyd cuando era detenido por la Policía en Mineápolis el pasado lunes.

Los disparos tuvieron lugar en el transcurso de las protestas que tenían lugar en el centro de Indianápolis y alcanzaron al menos a tres personas, explicó en rueda de prensa el jefe de la Policía de la ciudad, Randal Taylor, en declaraciones recogidas por la prensa estadounidense. Las autoridades no han dado por el momento más detalles de cómo fue el tiroteo y han pedido a los ciudadanos que eviten la zona de los incidentes.

Los detenidos en las protestas, que se han extendido por una treintena de ciudades y que en muchos lugares van acompañadas de incendios de vehículos, rotura de escaparates de comercios, actos de vandalismo y saqueos, se cuentan por centenares. Solo en Nueva York fueron detenidas más de 200 personas tras unos enfrentamientos que dejaron varios heridos entre las fuerzas de seguridad.

Tanto Trump como Biden se muestran comprensivos

"Entiendo el dolor que siente la gente. Apoyamos el derecho de los manifestantes pacíficos y escuchamos sus súplicas, pero lo que estamos viendo en las calles de nuestras ciudades no tiene nada que ver con la justicia o la paz", dijo el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Florida, donde asistió al lanzamiento de un cohete tripulado hacia la Estación Espacial Internacional (EEI).

Trump, que se mostró más comprensivo con los manifestantes que la víspera, matizó sin embargo, sus palabras. "La memoria de George Floyd es deshonrada por alborotadores, saqueadores y anarquistas. La violencia y el vandalismo son liderados por la Antifa (movimiento antifascista) y otros grupos radicales de izquierda que aterrorizan a gente inocentes, destruyendo empleos, dañando negocios y quemando edificios", agregó.

"Protestar contra tal brutalidad es correcto y necesario. Es una respuesta totalmente estadounidense", afirmó el candidato demócrata a la presidencia Joe Biden en un comunicado. "Pero no lo es quemar bienes comunitarios y destruir innecesariamente. La violencia que pone en peligro vidas no lo es. La violencia que destruye y cierra negocios que sirven a la comunidad no lo es", agregó el candidato.

Disturbios por todo el país

Una treintena de ciudades estadounidenses, desde Los Ángeles a Chicago, pasando por Cleveland, Washington DC y Nueva York, están siendo escenario de protestas por la muerte de George Floyd, un hombre de raza negra que murió después de que un policía blanco lo inmovilizase, ya esposado, con la rodilla en el cuello durante varios minutos, pese a sus ruegos de que no podía respirar, en una escena grabada por un transeúnte.

La Policía parece haber ido endureciendo su respuesta a las protestas, incluidos ataques contra los periodistas que las cubren, como las denunciadas en los últimos días en Louisville, Las Vegas, Atlanta, Washington y Mineápolis, donde esta noche golpearon e intentaron detener a un grupo de informadores, entre los que figuraba Efe.

En Washington se repitieron los enfrentamientos entre los manifestantes y los agentes del Servicio Secreto frente a la Casa Blanca, antes de que las protestas se extendieran a otros puntos de la capital, donde se registraron incendios y saqueos. En Pittsburgh varios policías resultaron heridos en los disturbios de esa localidad de Pensilvania, mientras que tres periodistas sufrieron lesiones tras ser atacados esta vez por los participantes en las protestas.

También hubo en Seattle, en la costa oeste, varios agentes del orden y manifestantes resultaron heridos en las protestas, que durante varias horas habían sido pacíficas, pero "la multitud se volvió violenta y agresiva, y comenzó a tirar botellas contra los oficiales", dijo la Policía. En Los Ángeles, la segunda ciudad más poblada del país, donde también se declaró un toque de queda y se activó la Guardia Nacional, los disturbios se extendieron por toda la ciudad y llegaron incluso a los barrios adinerados de Beverly Hills y West Hollywood, donde se dieron escenas de saqueo.

En Minneapolis, epicentro de las protestas, las autoridades dieron por controlada la situación después de días de protestas y de haber recurrido a la Guardia Nacional, con 4.000 efectivos iniciales que se incrementarán en 11.000.