En el último sexenio, el Estado mexicano ha acotado sistemáticamente la libertad de expresión, según un informe reciente. Analistas consultados por DW esperan que Sheinbaum, por presión del T-MEC, enderece el rumbo.

11 de julio de 2024, 14:49 PM
11 de julio de 2024, 14:49 PM

Son 247 páginas llenas de cifras y hechos que son como una ducha fría y desafían la narrativa del avance de la democracia en México. "Derechos pendientes" es el título del informe que acaba de presentar la organización Artículo 19 (Art. 19) en la capital del país latinoamericano. En él se analizan los seis años de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador bajo la perspectiva de la libertad de expresión e información.

Cifras inaceptables en un país en paz

"Hubo 3.408 agresiones contra la prensa, equivalentes a una cada 14 horas; un incremento del 62,13 por ciento en comparación al sexenio anterior. 46 periodistas fueron asesinados, cuatro desaparecidos", enumera el informe.

La representante de Reporteros Sin Fronteras (RSF) en México, Balbina Flores, dijo en entrevista con DW: "Son cifras inaceptables en un país en paz como México". Contrariamente a lo que se pueda pensar, el mayor perpetrador de delitos contra la prensa no ha sido el crimen organizado, si no el Estado, con 1.559 agresiones (45,75 por ciento del total).

La representante de RSF añade que, a pesar de ser tan altas, las cifras de agresiones presentadas en el informe probablemente subestiman la magnitud del problema. "Hay cada vez más zonas de silencio donde los periodistas no denuncian públicamente las agresiones", comenta la experta, que está en contacto directo con periodistas en todo el país.

Espionaje, publicidad oficial, bloqueo al INAI

Pero la violencia es solamente la punta del iceberg. El informe también enumera muchas otras iniciativas de acortar la libertad de prensa e información, como casos de espionaje por parte de los militares a periodistas y defensores de derechos humanos, o el uso de la pauta publicitaria para influir la opinión pública. La organización -que toma su nombre del artículo dedicado a la libertad de expresión en la Declaración Universal de Derechos Humanos- encontró que casi la mitad del dinero fue destinado a solamente diez medios, algo que va en contra del pluralismo democrático.

También ilustra con muchos ejemplos una estrategia de debilitamiento de las instituciones y los contrapesos democráticos. Como ejemplo, cita el bloqueo por omisión del trabajo del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), ya que la bancada parlamentaria oficialista (Morena, PT y PVEM) usó su mayoría para boicotear el nombramiento de los funcionarios que iban a encabezar ese organismo autónomo.

Convertir a los periodistas en blanco fácil para el crimen

"Es ofensivo y peligroso el desdén que han mostrado por las instituciones, es un daño a la transparencia", comenta a DW Josefina Buxadé, profesora de Comunicación y Periodismo en la Universidad de las Américas Puebla (Udlap) y comisionada del Instituto de Transparencia en ese mismo estado entre 2005-2008.

 Buxadé ha observado que en su curso de investigación periodística, sus alumnos cada vez reciben menos respuestas del INAI. "Los estudiantes se enojan y casi les parece un milagro cuando una dependencia les contesta bien", cuenta.

La docente está preocupada por los sistemáticos ataques del presidente contra periodistas. La organización, fundada en 1987, registró 179 agresiones en las conferencias de prensa "mañaneras" de López Obrador, e identificó que autoridades municipales y estatales de 20 entidades del país repitieron 62 veces el mismo discurso estigmatizante contra los trabajadores de prensa, con señalamientos como: "hampa del periodismo", "hipócritas", "prensa fifí (clasistas)", "conservadores", "fantoches", "doble cara", y "corruptos".

"Que la violencia venga de las autoridades es terriblemente grave, porque después cualquiera piensa que tiene derecho a insultar o agredir a un periodista", dice Buxadé, posgraduada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Barcelona. "Si uno añade a eso la altísima impunidad, esto convierte a los periodistas en blanco fácil del crimen organizado", lamenta.

La tentación de una política de censura

Según Flores, en un país con una tradición de pluralidad democrática incipiente (en 2000 ganó por primera vez la oposición la presidencia luego de 71 años del mismo partido en el poder), la tentación de censurar está todavía muy presente en el poder político. "En este momento observo hechos de censura y algunas acciones que parecen ir hacía una política de censura", advierte.

Sin embargo, Flores espera que el nuevo gobierno bajo la recién electa Claudia Sheinbaum pueda enderezar el rumbo, a pesar de pertenecer al mismo partido que López Obrador y de su promesa de continuidad con su proyecto.

"En su programa de gobierno, no vimos muchas promesas concretas sobre derechos humanos y libertad de expresión", admite Balbina. Pero Sheinbaum firmó un compromiso ante RSF de defender la libertad de expresión: "Esperamos que se haga efectivo." Según ella, es positivo el nombramiento de Rosa Icela Rodríguez como Secretaria de Gobernación (Interior), ya que ella fue periodista.

Buxade es más crítica: "Yo no veo mucho interés en que las cosas cambien, o suficiente fuerza en la sociedad civil para lograrlo. Y la oposición queda ahora muy acotada en el nuevo Congreso". Sin embargo, cree que el INAI -que López Obrador quiere hacer desaparecer- pueda sobrevivir: "Mi única esperanza es el (tratado de libre comercio con Estados-Unidos y Canadá) T-MEC, donde hay clausulas que obligan a los miembros a tener órganos de transparencia", concluye.

(cp)