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El presidente de Perú, Martín Vizcarra, tuvo una relación fluida y coordinó reuniones privadas con quienes supuestamente le acusan de haber recibido sobornos millonarios cuando era gobernador de la región de Moquegua (2011-2014), según se desprende de una serie de chats publicados este domingo (08.11.2020).

Varios medios peruanos tuvieron acceso y difundieron el contenido del teléfono del exministro de Agricultura José Hernández (2016-2018), próximo a Vizcarra y quien se sospecha es uno de los aspirantes a colaborador eficaz (delator premiado) que acusó al mandatario ante la Fiscalía. 

Estas conversaciones se han difundido apenas horas antes de que el Congreso inicie un proceso de destitución (vacancia) contra Vizcarra, acusado de "incapacidad moral" a raíz de estas denuncias.

Si bien esa "petición de vacancia" no parece que cuente con los votos suficientes en la cámara para tener éxito (87 sobre 130), varios grupos anunciaron que la aparición de nuevas revelaciones podría hacer cambiar la disposición de sus congresistas.

Vizcarra: "la información difundida no prueba nada"

En un comunicado emitido al poco de conocerse los chats, Vizcarra denunció su publicación como un intento para "dañar la confianza que el pueblo peruano" tiene en él y señaló que se trata de textos editados y tendenciosos que rechaza "tajantemente".

"A través de la difusión de reportajes sesgados, con información difundida de manera incompleta y descontextualizada, se pretende, en una forzada interpretación de las normas, que configuren causales para activar mecanismos legales, a menos de 24 horas de que el Congreso deba tomar decisiones respecto a otra moción de vacancia interpuesta contra mi persona. La información difundida no prueba nada, ni demuestra absolutamente nada ilegal", dijo el mandatario.

De la lectura de esos mensajes -que el diario El Comercio publicó íntegramente- no se revela de hecho la comisión expresa de ningún delito, pero sí permite ver que, pese a que Vizcarra ha dicho que su relación con Hernández era apenas profesional, ambos mantienen mucha proximidad y hablaban con cierta frecuencia de las obras públicas por las que el presidente habría recibido sobornos.

Vizcarra es acusado por estos delatores, cuya declaración aún no ha sido corroborada ni aceptada como válida por el Ministerio Público, de haber pedido y recibido en varias ocasiones dinero por haber facilitado la concesión de una obra de irrigación y un hospital en su provincia.

Los aspirantes a colaboradores eficaces declararon así ante el fiscal Germán Juárez, del equipo de la Fiscalía que investiga el caso Lava Jato -Odebrecht- y el caso paralelo del club de la construcción, el consorcio de empresas constructoras que durante años se repartieron obras en Perú a cambio del pago de coimas a funcionarios públicos.

En sus declaraciones, indicaron que Hernández, ejerciendo como emisario de Vizcarra, entonces gobernador regional, les había pedido dinero para facilitar la concesión de las obras, a lo que accedieron. Todas estas acusaciones han sido calificadas como falsedades por Vizcarra.

ama (efe, El Comercio)