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La Policía desmanteló por estos días otra red de abuso sexual infantil en Münster. Una evidencia de lo horroroso de estos crímenes. Los niños de una guardería fueron abusados durante años, y esos actos violentos fueron grabados y vendidos en Darknet. Se cree que la madre del principal sospechoso, una educadora de la guardería, tenía conocimiento de lo que estaba sucediendo.

Este no es un caso aislado, cada vez se descubren más redes de pornografía infantil en Alemania. La Policía procesó más de 12.000 casos en 2019, un 65 por ciento más que en 2018, según las estadísticas de criminalidad. También los casos de abuso infantil aumentaron aproximadamente un nueve por ciento.

¿Cada vez más brutalidad?

¿Se debe este aumento a que la Policía ha descubierto más casos, en comparación con años anteriores, o a que en la actualidad se viola a más niños? La Policía de Renania del Norte-Westfalia, estado federado en donde se encuentra Münster, mejoró su tecnología para investigar. Pero en la era del Internet es más fácil difundir pornografía infantil y la demanda aumenta.

Annegret Kramp-Karrenbauer, presidenta de la CDU, el partido de Angela Merkel, quiere endurecer el derecho penal. El abuso sexual infantil en Alemania se condena con hasta 15 años de cárcel y quienes miren pornografía infantil tienen poco que temer. "Es inaceptable que un simple robo en una tienda esté sujeto a una condena mayor que cuando se trata de obtener pornografía infantil”, critica la presidenta de la CDU.

Los perpetradores a menudo son familiares o amigos e incluso, en muchos casos, cuentan con la ayuda de las madres. Reconocer y prevenir esos hechos es el trabajo de las 563 oficinas de protección de menores en Alemania. Ellos deben intervenir no solo cuando hay sospechas de abuso sexual, sino también cuando hayan indicios de violencia o negligencia.

Maestros del engaño

Sin embargo no es un trabajo fácil, "a menudo no hay indicios de violencia sexual”, explica Johannes-Wilhelm Rörig, comisionado federal para la lucha contra el abuso sexual de menores. "Los niños se encuentran bajo una gran presión para guardar silencio. Los abusadores son maestros del engaño, se aseguran que nadie del entorno se entere y que pasen por desapercibidos”.

Por otro lado, sacar a un menor de su entorno es muy complejo. "La Constitución alemana dice que el cuidado y la educación de los niños es un derecho natural de los padres”, explica Hans-Jürgen Schimke, profesor de derecho en la Universidad de Münster y experto en derecho infantil.

En 2018, alrededor de 175.000 niños en Alemania vivían en hogares o con una familia adoptiva, según la Oficina Federal de Estadística. Esto solo se puede solicitar a los servicios de protección de menores y un tribunal de familia toma una decisión. "Los jueces deben encontrar razones para retirar la custodia. Pero tienden a creer que las madres están cuidando a sus hijos y que quieren lo mejor para ellos”, dice Schimke, quien también fue presidente de la Asociación de Protección Infantil de Renania del Norte-Westfalia.

Las apariencias engañan

En el caso de Münster, por ejemplo, el servicio de protección de menores quería quitarle la custodia a la madre de una de las víctimas, porque su pareja poseía y distribuía pornografía. Sin embargo, dado que esta persona no vivía con el menor, el tribunal de familia no vio ninguna razón para que la madre pierda la custodia.

La falta de personal y la sobrecarga de trabajo hace que muchos niños sean víctimas de la negligencia y violencia familiar. Es por ello que hacen un llamado a la sociedad y piden que informen a los organismos cuando noten un caso sospechoso.

¿Es la protección de datos el protector de los perpetradores?

Kramp-Karrenbauer está impulsando una reforma a la ley de protección de datos. La mejor manera de investigar la difusion de pornografia infantil es através del acceso a los datos. "La retención de datos personales es un tema jurídico delicado. Pero en donde realmente estaría justificado intervenir es en el caso de la pornografía infantil, de lo contrario estaríamos protegiendo a los criminales, y no a los niños".