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La mayor parte de Portugal entró este miércoles (04.11.2020) en un nuevo confinamiento, más flexible que el de la primera ola de Covid-19, pero el gobierno podría decidir imponer medidas más estrictas para contener el actual repunte del virus. 

Este nuevo confinamiento, anunciado el sábado por el primer ministro Antonio Costa, concierne 121 de las 308 comunas del país, es decir, el 70 por ciento de una población de unos 10 millones de habitantes. Estará en vigor durante al menos dos semanas.

En la medida de lo posible, el teletrabajo es obligatorio y se establece el "deber cívico del confinamiento a domicilio", aunque se prevén varias excepciones, como ir a comprar, hacer deporte o brindar asistencia a alguien. A diferencia del confinamiento en primavera, las escuelas permanecerán abiertas, así como los comercios y los restaurantes, que deberán cerrar antes, igual que los espacios culturales.

Costa defendió el lunes la declaración del estado de emergencia sanitaria, que será aprobada por el parlamento en los próximos días, "para resolver las dudas jurídicas" que podrían generar las medidas restrictivas que se están examinando actualmente.

El Ejecutivo quiere asegurarse que, desde un punto de vista legal, puede limitar la libertad de circulación de personas, como por ejemplo instaurar un toque de queda durante el fin de semana. Como otros países europeos, Portugal está viviendo un recrudecimiento de la epidemia de coronavirus, que supera la primera ola en número de contagios diarios y de personas hospitalizadas. (AFP)