Tras el sorpresivo giro a la izquierda que se produjo en las elecciones parlamentarias francesas, los bloques se posicionan y ya está en marcha la lucha por la jefatura de gobierno.

11 de julio de 2024, 15:00 PM
11 de julio de 2024, 15:00 PM

Tres días después de las elecciones, el presidente francés, Emmanuel Macron , comentó los resultados. "Nadie ha ganado”, subrayó en una carta a la ciudadanía.A lo sumo, tendrían mayoría absoluta las "fuerzas republicanas”. En su escrito, el jefe de Estado no entregó indicios claros, pero indirectamente dio la espalda a la alianza de izquierda, que ganó la primera mayoría y ya ha reclamado la prerrogativa de nominar un candidato, sin haberse puesto de acuerdo hasta ahora en un nombre.

El presidente, que debe decidir sobre un nuevo gobierno, intenta ganar tiempo. Por lo pronto, rechazó la renuncia de Gabriel Attal, y los observadores consideran improbable que Francia cuente con un nuevo primer ministro antes del término de los Juegos Olímpicos, en agosto.

La nueva Asamblea Nacional, que se constituirá el 18 de julio, estará dominada por tres bloques. La alianza de izquierda"Nuevo Frente Popular (NFP) dispone de 182 bancas, la alianza de Macron tiene 168, y la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen, de derecha nacionalista, 143. Ninguno podrá aprobar leyes sin votos de bandos rivales. Pero Francia no tiene experiencia con coaliciones, y menos el sorpresivo vencedor de las elecciones, el NFP.

Los nombres que se barajan para la jefatura de gobierno:

Jean-Luc Mélenchon: líder controvertido

Jean-Luc Mélenchon, de 72 años, fue el primero en reclamar el poder en la noche de los comicios. Poco después del cierre de los locales electorales, se presentó ante sus simpatizantes y exhortó a Macron a nombrar un primer ministro de las filas del NFP. Sabido es que él mismo quisiera ocupar dicho cargo. Pero fuera de su partido genera rechazo.

Por el momento no está claro qué papel desempeñará Mélenchon en los próximos años. El fundador del partido Francia Insumisa (LFI), de izquierda radical, no tiene un cargo en él, ni ha procurado conseguir un escaño parlamentario. Actualmente el partido es dirigido por un hombre de su confianza, Manuel Bompard. Él fue quien organizó las negociaciones relámpago para forjar el Nuevo Frente Popular con socialistas, comunistas y verdes. De momento, parece descartado que Macron pueda designar primer ministro a Mélenchon o Bompard, pese a que, con 74 bancas LFI es el partido mayoritario del NFP. También integrantes de esa alianza rechazan una jefatura de gobierno de izquierda radical.

Olivier Faure: flexibilidad ante todo

También Oliver Faure, de 55 años, se siente ganador de las elecciones parlamentarias. Los socialistas, con 59 escaños, son solo la segunda fuerza en su bloque, pero lograron mejorar sus resultados. Faure, que los dirige desde hace seis años, es considerado en extremo flexible y tiene fama de poder trabajar con todas las corrientes del partido.

Marine Tondelier: la nueva generación

Marine Tondelier, de 37 años, representa una nueva generación de izquierda. Hace un año y medio asumió la dirección de los verdes franceses (Europa-Ecología-Los Verdes, EELV) y se muestra hábil y elocuente.

Si bien los verdes no han desempeñado un mayor papel hasta ahora en la política francesa, Marine Tondelier podría beneficiarse de la pugna entre los socialistas y La Francia Insumisa.

Xavier Bertrand: "gobierno de emergencia”

Al margen de los tres grandes bloques, también los Republicanos, de línea conservadora, tendrán una bancada en la nueva Asamblea Nacional. El partido y sus aliados obtuvieron 65 escaños y podrían aportar importantes votos al grupo de Macron, Juntos, para obtener una mayoría relativa.

El líder de los republicanos, Xavier Bertrand, abogó en este contexto por un "gobierno de emergencia”, configurado por Juntos y su partido, con un republicano a la cabeza. Bertrand de seguro no rechazaría el cargo, aunque dicha constelación parece más bien improbable.

Gérald Darmanin y Edouard Philippe: el bando de Macron

Gérald Darmanin se convertirá en las próximas semanas en una figura clave en Francia. El ministro del Interior es el responsable de la seguridad durante los Juegos Olímpicos que se inician a fin de mes en París. Darmanin se cuenta entre los pesos pesados del partido de Macron, y representa una clara política de resguardo de la ley y el orden.

Por su parte, Edouard Philippe conoce el trabajo cotidiano de gobierno. Fue primer ministro entre 2017 y 2020, y fundó luego su propio partido, Horizontes, que pertenece al bando del presidente francés. Según una encuesta es actualmente el político más popular el país y aboga, al igual que el líder republicano Bertrand, por un "acuerdo técnico” con ese partido.

A Philippe y Bertrand, tanto como a Darmanin, les une el deseo de evitar la llegada del bloque de izquierda al palacio de gobierno.

(ers/cp)