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Amado Boudou fue vicepresidente del país entre 2011 y 2015, en el segundo mandato presidencial de Cristina Fernández, actual vicepresidenta.

El ex vicepresidente se encuentra en prisión domiciliaria desde abril pasado, cuando el Tribunal Oral Federal 4 (TOF4) de Buenos Aires decidió concederle ese beneficio porque la condena aún no era firme, y, tras el fallo difundido este jueves (3.12.2020) por el Supremo, aún no se ha ordenado el retorno a una cárcel común.

El 7 de agosto de 2018, el TOF4 había considerado al exfuncionario culpable de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles de la función pública por la compra irregular de la imprenta de dinero Ciccone, en tiempos en que era ministro de Economía (2009-2011), también con Cristina Fernández como presidenta.

Tras más de cuatro meses en prisión, el 11 de diciembre el mismo tribunal aceptó el pedido de excarcelación que había presentado la defensa -a la espera de una condena firme- y recuperó su libertad, monitoreada con una tobillera electrónica, una vez que se acreditó el pago de una fianza.

Pero en febrero de 2019 volvió a prisión, al ver la Cámara Federal de Casación Penal "riesgos procesales" en su libertad y considerar las "obligaciones asumidas por el Estado argentino" de sancionar "debidamente" los hechos de corrupción.

La sentencia fue recurrida por la defensa de Boudou -sobre quien pesan otras causas judiciales- y estaba todavía pendiente de revisión por parte de la Corte Suprema, que hoy decidió rechazar ese recurso extraordinario, por lo que ya no quedan más instancias de apelación.

CP (efe, La Nación)

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