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Subsectores del aparato productivo de Santa Cruz, afiliados a la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), denuncian el ingreso ilegal masivo de productos de origen agropecuario (carne de pollo y de cerdo, papa, maíz, sorgo y productos lácteos) y alertan que la falta de control pone en riesgo la estabilidad de las unidades productivas, la salud pública, los empleos que generan y la reactivación económica. Aducen que el mayor volumen de contrabando ingresa por las fronteras con Brasil y Argentina y lo atribuyen al tipo de cambio y devaluación de la moneda en ambos países.

De acuerdo con el reporte de la CAO, diariamente ingresa por la localidad de Tupiza (Potosí) carne de pollo y cerdo, así como también de papa, maíz, sorgo y lácteos que no cuentan con registro sanitario emitido por la autoridad del servicio oficial de sanidad e inocuidad animal y vegetal (Senasag). “Lo único que pedimos es que las autoridades llamadas por ley hagan un control riguroso de estos productos, dado que diariamente ingresan sin póliza de importación y sin registro sanitario”, apuntó el presidente la organización productiva cruceña, Reinaldo Díaz.

Instó a la Aduana Nacional, el Senasag, la Policía y los gobiernos municipales del país ejercer mayor rigurosidad en los controles, tanto en las fronteras como en los centros de abastecimiento, para garantizar la estabilidad y evitar el cierre de unidades productivas nacionales, la salud de la población y los empleos que generan los sectores productivos.

En la misma línea, el presidente de la Asociación Departamental de Avicultores (ADA), Ricardo Alandia, afirmó que la comercialización de los productos de contrabando pone en riesgo la salud de la población ya que se desconoce la forma de producción de estos alimentos y, en el caso de las carnes y lácteos, dijo que no cumplen con la cadena de frío y los protocolos de salubridad exigidos por las autoridades sanitarias bolivianas. Subrayó no cuentan con registro sanitario del Senasag.

Hizo notar que el contrabando de productos alimenticios no solo afecta a los productores agrícolas y pecuarios, sino también genera pérdidas económicas millonarias al país. “La apertura de las fronteras y la devaluación de las monedas en los países vecinos (Argentina y Brasil) juega en contra de la economía productiva. “Las pérdidas son millonarias, con el riesgo de afectar y desincentivar al producto boliviano a seguir produciendo”, anotó Alandia.

A nombre de los productores de la Federación Departamental de Productores Lecheros (Fedeple), el gerente general Eduardo Wills, instó a la Aduana, Senasag y los alcaldes de los municipios del todo el país intensificar los controles de productos extranjeros de dudosa procedencia.  “La mayor afectación que nos genera el contrabando es que pone en riesgo la producción nacional y la salud de la población porque se consumen productos que no garantizan la salubridad. Ni que se diga en lo económico, son millonarias las pérdidas”, puntualizó.

El presidente de la Federación de Ganaderos de Santa Cruz (Feagasacruz), Alejandro Díaz, refirió que se hizo un seguimiento en la frontera y se verificó el ingreso de productos cárnicos de Argentina que no cuentan con ningún registro legal. “Tienen que respetarse protocolos y proceso importantes como la cadena de frío para no poner en riesgo la salud pública. Se evidenció lugares de expendio de estas carnes en Santa Cruz. Pedimos a las autoridades que hagan verifiquen la legalidad del comercio de estas carnes. El complejo cárnico y lechero del país genera un movimiento económico anual de $us 750 millones. Es una industria que se está desarrollando con altos estándares internacionales para abarcar nuevos mercados de exportación. Es un deber protegerla”, sentenció.

Desde la Asociación Departamental de Porcinocultores de Santa Cruz (Adepor), el director Óscar Mario Justiniano, indicó que datos relevados por la institución se estima que el volumen de carne que ingresa al país, por la vía informal, se triplicó de 50 a 150 toneladas y que en valor el efecto representa más de Bs 30 millones mensuales. Adicionalmente, dijo que eso impacta en la pérdida de empleos. “Se registra un 10% de cierre de granjas porcinas y más de un 20% disminuyó su producción. El contrabando, literalmente ahonda la crisis y perjudica la reactivación económica”, dijo.

Freddy García, máximo dirigente del sector maicero de la región, fue más directo y denunció que en un trabajo de seguimiento que les tomó tres semanas contabilizaron que entre 52 a 65 camiones cargados con maíz argentino ingresa diariamente al departamento cruceño. “Con el precio actual de mercado del grano amarillo y multiplicando por los tres meses que dura la cosecha en el sur, tenemos que son alrededor de 130.000 toneladas de maíz de contrabando que ingresa a Bolivia de Argentina. Hay una afectación de $us 22 millones que los productores dejan de percibir. Además, el contrabando provoca disminución de los precios del grano y provoca desincentivos”, indicó.

Operativo

El Comando Estratégico Operacional (CEO) de Lucha Contra el Contrabando, citado en ABI, decomisó 22 camiones con mercadería ilegal proveniente desde Chile, en el marco de la lucha contra este ilícito, según informó el viceministro del área, Gonzalo Rodríguez.

"Hemos retomado el control fronterizo con Chile y se activó la lucha sin cuartel contra estas organizaciones criminales del contrabando que le hacen daño a la economía y a la industria nacional", manifestó Rodríguez.

En las poblaciones fronterizas de Julo, Todos Santos y Padcocahua, las Patrullas de Reacción Inmediata (PRI) del CEO interceptaron por los 22 camiones provenientes de la República de Chile.

En la intervención del martes decomisaron 15 camiones con mercadería ilegal y después se procedió con la persecución de 4 horas para interceptar otros 7 vehículos, detalló Rodríguez.

Los camiones y la mercadería fueron trasladados al poblado de Huachacalla para entregar en las próximas horas a la Aduana Nacional de Bolivia (ANB).

Aseguró que en el marco de la Ley 1053 de Fortalecimiento de la Lucha Contra el Contrabando, fortalecerán el control de fronteras, en especial, con los vecinos países de Chile y Perú.