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En medio de las divisiones respecto a la aprobación de créditos del exterior, la presidenta Jeanine Áñez dio el visto bueno para la suscripción de un anunciado préstamo por valor de 100 millones de euros (unos $us 119 millones) que viene de parte de la Agencia Francesa de Desarrollo y que apunta a oxigenar la economía de grupos vulnerables afectados por la pandemia.

"Se ha gestionado ante la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) un préstamo, para el proyecto Apoyo a Familias más Vulnerables por Covid-19, con el objetivo de ayudar al gobierno de Bolivia a enfrentar los choques exógenos que afectan el bienestar de las poblaciones y la estabilidad económica y social del país”, reza el decreto aprobado en días pasados.

En este sentido, se prevé que se haga una transferencia de los recursos externos en favor del Ministerio de Economía para ejecutar los mismos y se autorizó también al Ministerio de Planificación suscribir tal acuerdo con la agencia de cooperación francesa.

Sin embargo, hay un pero. Se trata de que este acuerdo debe remitirse para ser aprobado por la Asamblea Legislativa, en cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 158 de la Constitución. Y desde Diputados no hay vistas de trabajar de manera conjunta con el Órgano Ejecutivo.

Por tal motivo, la mandataria volvió a cargar contra la Asamblea para liberar los préstamos pendientes de organismos del exterior, ya que esta medida solo apunta a paliar las necesidades económicas de la población y observó que el masismo usa estas necesidades para hacer política.

“No han liberado los recursos para que nosotros podamos hacer realidad la entrega de esos recursos económicos, y eso es jugar con las necesidades de la gente, por lo tanto vamos a seguir exigiéndole a la Asamblea, vamos a continuar diciéndoles que se pongan la mano al pecho”, expuso la presidenta.

Además, Áñez cuestionó que si bien la Asamblea aprobó una ley para entregar el Bono Contra el Hambre, los créditos internacionales aún no fueron aprobados por el Congreso y reiteró que el interés se debe centrar en ayudar a las familias cuya economía se ha visto afectada por la emergencia sanitaria.

"Resulta que ellos aprueban una ley sin los recursos suficientes, sin liberar esos créditos que nos han aprobado los organismos internacionales, eso no es justo, no es correcto burlarse de la necesidad de la gente”, concluyó la presidenta.