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Torino Economics, la unidad de investigación económica de Torino Capital, un banco de inversiones y corredor de bolsa, informó en su reciente informe que el nuevo presidente de Bolivia, Luis Arce Catacora, deberá tomar medidas impopulares para mantener estables las cuentas del Estado. Entre estas decisiones están una devaluación monetaria y un mayor apoyo al sector agroindustrial, uno de los más cuestionados por activistas y miembros del partido de Gobierno.

El informe de la institución resalta que durante la última década el país vivió un desempeño económico sobresaliente en la región. Sin embargo, esos tiempos han quedado atrás y el ahora presidente tendrá que dirigir el rumbo de una economía debilitada por los efectos de la pandemia y los bajos precios de las materias primas. Aunque en las últimas semanas se registra un repunte en soya, petróleo y minerales.

Justamente, el documento resalta que Arce tuvo en sus manos el destino económico durante la gestión del expresidente Evo Morales, cuando ejerció el cargo de ministro de Economía y Finanzas. Tal fue el éxito que en el contexto regional se llamó a Arce como el "padre del milagro económico".

“No obstante, Bolivia se encuentra en una situación totalmente distinta, donde ya no se podrá ver favorecida por la bonanza a causa de los altos precios de materias primas en el mercado, la inversión real habrá caído un 21,7% a finales de 2020, el consumo real habrá disminuido un 6,8% así como los niveles del PIB real se reducirán un 7,4% en el presente año”, explica el informe.

Frente a ello, Torino Economics considera que la reactivación económica es posible con un ajuste estructural que debe ser consensuado con diferentes sectores, incluso con aquellos que le son adversos.

 Esto implicará, según el informe, decisiones que no serían del agrado de la población “Esta posición augura un cambio con respecto a su gestión como “ministro estrella” durante las administraciones de Evo Morales, en las que se priorizó el gasto e inversiones públicas. Arce deberá tomar decisiones que pueden ser impopulares para mejorar las cuentas públicas”, señala la consultora con sede en Nueva York (EEUU).

Una de las medidas impopulares que el Gobierno de Arce deberá considerar es la devaluación progresiva de la moneda nacional o el tránsito a un régimen cambiario libre.

Cabe señalar que el tipo de cambio se mantiene fijo desde noviembre de 2011, como parte de una política de “bolivianización” de la economía.

“La medida podría ayudar a equilibrar las cuentas públicas, mejorar la competitividad de su cesta exportadora y atraer capital privado”, afirma el documento.

Si bien Arce manifestó su rechazo a devaluar la moneda frente al dólar, no descartó que la misma se efectúe si en un caso extremo fuera requerido.

La modificación del tipo de cambio podría ser impopular, por lo que el Gobierno deberá evaluar no solo la mejor forma de ejecutarla, sino también elegir el momento y la manera más oportuna de presentarla a la población.

Otra medida que Torino Economics sugiere es un mayor estímulo a la inversión privada, tomando en cuenta la caída de las exportaciones en hidrocarburos y minerales. Tal es el caso de las plantaciones transgénicas del sector agroindustrial, un sector al que Arce podría dar más apoyo, pese a que hay diferentes grupos y activistas que se oponen a este tipo de cultivos.

“Además, este sector también encuentra dificultades para exportar por la sobrevaluación del tipo de cambio, problema que no sufren países productores cercanos más competitivos como Brasil y Argentina”, añade la publicación.

Por el momento, el presidente Luis Arce, comenzó a enviar señales sobre el rumbo de su agenda económica, optando por anular siete decretos que habían sido aprobados por el gobierno de Jeanine Áñez, según el equipo económico no estaban fundamentados para lograr la reactivación económica, además, de no estar alineados al plan de recuperación económica del Gobierno.

Así, entre los decretos anulados, se encuentra la liberalización de las exportaciones y la restitución del decreto 4417 sobre la implementación del Certificado de Abastecimiento Interno y Precio Justo, suspendiendo temporalmente la exportación de trigo y morcajo, arroz y harina de trigo o morcajo. Ello, plantea el retorno del Estado a un rol más activo en el devenir económico boliviano, contrario a las recomendaciones de Torino Economics que sugiere un mayor apoyo al sector agroindustrial en momentos de recuperación de los precios de materias primas. La soya cotiza por encima de los $us 430 la tonelada, su mayor valor desde julio de 2016.

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